Una segunda bajada masiva de impuestos y atajar el desempleo en Andalucía, algunos retos de Juanma Moreno

Tras su victoria, el líder popular deberá impulsar políticas pendientes y leyes que quedaron sin aprobar en el anterior mandato, como la Ley de Economía Circular o el proyecto de regadíos de Doñana

El presidente del PP-A, Juanma Moreno, durante la clausura del mitin en campaña electoral. Álex Zea / Europa Press
El presidente del PP-A, Juanma Moreno, durante la clausura del mitin en campaña electoral. Álex Zea / Europa Press FOTO: Álex Zea Europa Press

Consciente de «la enorme responsabilidad» que tiene «gobernar para todos» tras lograr una mayoría absoluta, Juanma Moreno renovará su mandato en la Junta de Andalucía con la certeza de que tiene mucho trabajo por delante. Como ya aseguraba en campaña, en la región quedan muchas reformas por culminar, políticas por hacer y nuevos retos que afrontar. Economía, Políticas Sociales, Infraestructuras o Medio Ambiente son algunas de las materias que más le preocupan y ocupan al Ejecutivo autonómico.

En numerosas ocasiones, Moreno ha insistido en que la prioridad será mantener su «ambición reformista» y, en estos momentos, hacer frente a un escenario de inflación al alza y a unas consecuencias económicas negativas provocadas por la guerra de Ucrania. Así, su primer reto será presentar un borrador de presupuestos autonómicos en el mes de octubre para que estos se puedan aprobar antes de final de año, aunque con 58 escaños, no será un problema.

El gran reto al que se enfrentará en materia económica será la reducción del desempleo en la comunidad, que se sitúa en un poco menos del 20 por ciento y situarlo en la media nacional, algo más del 13 por ciento, ya que, como ha reconocido, «es uno de los grandes problemas». Así, además de diseñar políticas fiscales que incluyan a los jóvenes -el eslabón social con mayor porcentaje de paro- Moreno también aprobará ayudas dirigidas a las familias más vulnerables y a las pequeñas y medianas empresas.

«Equiparar fiscalmente Andalucía a la Comunidad de Madrid» era otro de sus objetivos si resultaba reelegido, por lo que el líder popular ya ha anunciado una segunda bajada masiva de impuestos para «reactivar el consumo de las familias» y «competir en igualdad de condiciones». Al fin y al cabo, estabilidad y rebajas fiscales, las dos peticiones que reivindicaban los empresarios andaluces para la próxima legislatura. Esta bajada ha sido una de las grandes políticas en su anterior mandato, con la que los populares aseguran que han recaudado 850 millones de euros para invertir en otras materias como Sanidad, Educación o Políticas Sociales.

En cuando a medidas sociales, Moreno deberá aumentar la plantilla de profesionales sanitarios y hacer frente al problema que tiene la Atención Primaria en la comunidad; apostar por la Universidad pública a través de más recursos y dotar de más plazas a la Formación Profesional; así como continuar con políticas sociales como la Ley de Dependencia o el incremento de los complementos a las pensiones no contributivas. De la anterior legislatura quedaba pendiente el proyecto por el que se modifica la Ley 4/2017 de los Derechos y la Atención a las Personas con Discapacidad, la Ley de Atención Temprana o la Ley dey dos proposiciones de ley para estabilizar el empleo público temporal en la región y la modificación de la Ley de Educación de Andalucía.

Otro bloque de reformas necesarias será el de las infraestructuras. Hace unas semanas se hizo público un documento el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Andalucía en donde aseguraban que, aunque en los últimos años ha habido «pequeños avances» en algunas áreas, siguen existiendo «deudas históricas en infraestructuras incomprensibles». Así, el metro de Sevilla, la conexión ferroviaria Almería-Granada -programada en 2026-, la llegada de la Alta Velocidad en Cádiz, la conexión del parque logístico con la autovía en Córdoba, la finalización de la Red de AVE en Granada, la conexión con el Puerto de Huelva, la conclusión de la Autovía del Olivar en Jaén o la puesta en marcha del Plan Guadalmedina en Málaga son algunas de las grandes obras a acometer para este mandato.

Precisamente en materia de vivienda e infraestructuras quedó pendiente también el desarrollo de la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio (LISTA), una normativa adaptada a las necesidades de la sociedad actual que anima a la inversión y apuesta por agilizar la gestión urbanística. Aunque sin lugar a dudas, la asignatura pendiente de Moreno será la Ley de Economía Circular: el ejemplo de lo que significa para el Gobierno del cambio la Revolución Verde. Esta norma contaba con el consenso de la mayoría, por lo que sólo faltaba aprobarla, si bien el adelanto electoral impidió su conformidad por dos días.

La bandera medioambiental ha sido uno de los grandes eslóganes de este Gobierno, aunque este asunto ha generado polémica y controversia a partes iguales. Tal es el caso del proyecto de reordenación de los regadíos en el entorno de Doñana -impulsado por PP, Vox y Cs- que, en caso de seguir adelante como estaba previsto, será otra de las normativas que deberá volver a iniciar su tramitación en la Cámara.

También en esta materia ya ha prometido una «auténtica revolución del agua», un segundo plan de aguas regeneradas que se suma al actual, donde ya se ha invertido 1.500 millones de euros para obras hídricas.

En definitiva, Moreno tiene por delante cuatro años de gestión serena para esa «mayoría que no chilla» pero que sigue pidiendo reformas para modernizar a una Andalucía que se encontraba «en el vagón de cola».