Irene García renuncia como presidenta de Diputación de Cádiz para ir al Parlamento andaluz

Su relevo será nombrado el próximo viernes porque “no hay tiempo que perder”, explica la socialista

La hasta ahora presidenta de la Diputación de Cádiz, Irene García, este martes durante su rueda de prensa de despedida
La hasta ahora presidenta de la Diputación de Cádiz, Irene García, este martes durante su rueda de prensa de despedida FOTO: Diputación de Cádiz

La hasta ahora presidenta de la Diputación Provincial de Cádiz, Irene García, ha presentado este martes un escrito de renuncia a la presidencia de la institución al ser ahora parlamentaria electa del PSOE tras las elecciones del 19 de junio. El próximo viernes se celebrará un Pleno para la elección de un nuevo presidente, en el que Irene García aún estará presente al conservar su acta como diputada provincial. “No hay tiempo que perder y no podemos crear ningún vacío en una institución que es una herramienta imprescindible para la provincia de Cádiz”, ha manifestado García.

Tras siete años en el cargo distribuidos en dos mandatos corporativos a partir del 26 de junio de 2015, la presidenta se ha mostrado “satisfecha” por cubrir una trayectoria con diferentes hitos, como el Consejo de Alcaldías, un órgano “imprescindible” que ha dado voz y voto a los municipios y entidades locales autónomas con el ánimo de concretar instrumentos como los planes de empleo o de inversión, eficaces para la ciudadanía y con la implicación de los Ayuntamientos.

“La Diputación es hoy imprescindible para la generación económica de la provincia de Cádiz, desde el sosiego, el diálogo social y el consenso”, ha afirmado Irene García, que ha señalado que bajo su presidencia la institución se ha desenvuelto “sin partidismo ni sectarismo y ni siquiera sin reparar en el número de habitantes de cada población”, de manera que los beneficios de las intervenciones públicas se han irradiado a todos los municipios de la provincia.

García ha valorado la gestión económica afrontada en estos siete años, con presupuestos crecientes y expansivos, mejora sensible de los niveles de ejecución presupuestaria, reinversión de los remanentes, reducción de la deuda y periodos de pago a proveedores cifrados en quince días como promedio. Han sido algunas referencias destacadas por García para reseñar esa “eficacia”, que cuando sobrevino la pandemia permitió movilizar programas de inversiones, de empleo y asistencia social a favor de los ayuntamientos. “La Diputación estuvo a la altura”, se ha felicitado.

También se ha congratulado de que “se han eliminado brechas de desigualdad y se ha reforzado el servicio de ayuda a domicilio”, así como de los recursos destinados a los colectivos que asisten a las personas más vulnerables.

En su intervención, además, ha agradecido la implicación de los agentes económicos y sociales, la labor de servicio público de alcaldes y alcaldesas y la profesionalidad y dedicación de la plantilla de la Diputación.