Blas Infante, el padre del andalucismo del que solo Vox duda

En el 86 aniversario de su muerte, el legado del fundador de la patria andaluza permanece «más vivo que nunca» a través de la moderación que encarna Moreno

Los partidos andaluces salvo Vox recuerdan el asesinato de Blas Infante con alusiones a su legado y la memoria histórica
Acto en recuerdo del asesinato de Blas Infante. EDUARDO BRIONES (EUROPA PRESS) FOTO: EDUARDO BRIONES (EUROPA PRESS)

«Mantener vivo y actualizado un autonomismo útil». Así es como Juanma Moreno reivindicaba hace poco más de un mes la figura de Blas Infante en un emotivo acto en el Parlamento andaluz por el 137 aniversario de su nacimiento en el que, como cada año, todas las formaciones políticas participaron. Sin embargo, no fue el caso de Vox, que además de no estar presente en dicho acto –como ha venido haciendo desde que tiene representación en la Cámara autonómica–, insultó al fundador de la patria andaluza en un mensaje de Twitter que la formación de extrema derecha borró minutos más tarde de ser publicado en dicha red social.

En dicho tuit, acusaban al partido popular de participar con el PSOE y los comunistas en un acto homenaje dedicado al «lunático islamófobo» de Blas Infante. Asimismo, señalaban que desde su partido tienen claro que «este radical que buscaba dividir a los españoles no merece ningún tipo de homenaje. Andalucía no le debe nada», tal y como aseguraban. Por supuesto, este mensaje fue rechazado por todas las formaciones políticas –de derechas a izquierdas, sin excepción– y algunos representantes como el exportavoz del Gobierno andaluz, Elías Bendodo, lo tildaron de «estar en las antípodas».

Para muchas entidades sociales y organizaciones políticas, Blas Infante es el fundador del andalucismo tal y como lo conocemos hoy en día. Su obra «Ideal Andaluz» es una de las más destacadas por ser la primera en abordar la problemática social andaluza, donde Infante da a conocer las claves de su pensamiento: «Dar confianza al pueblo en sus posibilidades de progreso, despertar su patriotismo frente a las injusticias, alcanzar una educación libre, universal y gratuita, así como tomar las riendas de la economía mediante la expropiación de las tierras de cultivo». Y este argumentario es el que utilizan todos los partidos –sin contar con Vox– en sus discursos, actos y distintos programas electorales.

Para el presidente de la Junta, Juanma Moreno, «el andalucismo es un sentimiento tan fuerte para unir a personas tan diferentes bajo símbolos que son comunes a todos nosotros y una misma convicción, que es precisamente nuestra autonomía», al tiempo que es «un sentimiento de pertenencia y de identidad con una tierra singular, especial, compleja y maravillosa como es Andalucía». El líder socialista, Juan Espadas, también utilizó su figura en el discurso de investidura de esta nueva legislatura: «Honremos la memoria y el legado de aquellos que, como Blas Infante, dieron su vida por Andalucía». Un mensaje que ya exprimía su antecesora, la expresidenta Susana Díaz, quien recordaba en sus homenajes cómo «Blas Infante enseñó a los andaluces a no resignarse y fue pionero en luchar por la conciencia política de Andalucía».

También Por Andalucía incluyó su figura dentro del programa político con el que se presentaban a las elecciones del pasado 19 de junio, en donde destacaban la defensa y ampliación de la autonomía andaluza, reconociendo y poniendo en valor el pensamiento, la vida y la obra de Blas Infante. De otro lado, la portavoz de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, más contraria con la redefinición del andalucismo que, a su juicio, se hace desde el centro-derecha, sostiene que es necesario «recordar que sus ideas son más necesarias que nunca y que aún debemos luchar –como él nos inspiró– por la dignidad de Andalucía, por los pueblos y la humanidad».

En definitiva, la figura de Blas Infante es un símbolo que relega a un segundo plano la ideología y antepone los intereses de los andaluces. Su legado comienza a ser conocido en 1983, fecha en la que el Parlamento de Andalucía aprueba una Proposición No de Ley que acaba con el olvido oficial al que fue sometido desde que fuera fusilado en la madrugada del 10 al 11 de agosto de 1936 por el delito de reclamar el autogobierno para Andalucía. Esta iniciativa parlamentaria fue convertida en preámbulo del Estatuto de Andalucía, norma institucional básica en la que se le reconoce como padre de la patria andaluza. Desde entonces, la Fundación Blas Infante organiza cada 10 de agosto un homenaje en el lugar donde murió en el que participan entidades y organizaciones sociales, culturales y políticas.

Tal y como dijo Infante, «Andalucía debe cumplir un ideal como realidad distinta y completa, como unidad espiritual viva, consciente y libre». Y con este objetivo, Juanma Moreno arranca su segunda legislatura con la convicción de que Andalucía debe luchar por lo que le pertenece, como un nuevo modelo de financiación autonómica; si bien no olvida que esto debe hacerlo desde la moderación y en base al diálogo continuo.