Narcotráfico

Los agentes se afanan en poner coto al «petaqueo» en la costa andaluza

Interceptadas 125 garrafas de gasolina en Chiclana (Cádiz) y 144 en Cartaya (Huelva) en sendas operaciones

Garrafas de gasolina intervenidas en Chiclana de la Frontera (Cádiz)
Garrafas de gasolina intervenidas en Chiclana de la Frontera (Cádiz)La RazónLa Razón

Las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado se afanan en poner coto al «petaqueo» en la costa andaluza. Una práctica –la de suministrar combustible a las narcolanchas– que sigue siendo muy habitual en zonas donde el tráfico de drogas se intensifica. Recientemente, los agentes han llevado a cabo dos operaciones que han supuesto un duro golpe para los narcotraficantes.

Una de ellas tuvo lugar en Chiclana de la Frontera (Cádiz), donde agentes de la Policía Local que se encontraban de servicio de vigilancia interceptaron en la madrugada del jueves a una furgoneta cargada con 125 garrafas de gasolina que iban a usarse supuestamente para abastecer a las narcolanchas.

Los hechos ocurrieron en torno a las 4:30 horas de la madrugada, cuando los agentes observaron en la carretera de Las Lagunas, a la altura de la nueva rotonda del camino Rueda de la Bota, una furgoneta que circulaba en sentido contrario y con las luces delanteras apagadas, según detalló el Ayuntamiento de Chiclana en una nota.

Ante la situación de riesgo para la circulación que podía generar esta conducción, los policías le hicieron ráfagas de luces, algo que el conductor ignoró. Además, se percataron de que las puertas traseras del vehículo llevaban puestas cintas de precintos.

De inmediato, y haciendo uso de los dispositivos luminosos y acústicos del vehículo policial, procedieron a cambiar de sentido para poder interceptar la furgoneta, aunque el conductor siguió ignorando las indicaciones y continuó la marcha.

Una vez rebasada la rotonda, el conductor abandonó el vehículo en marcha y emprendió la huida corriendo, dejando la furgoneta circulando sola hacia abajo. El vehículo recorrió varios metros por la carretera, invadiendo el sentido contrario y subiendo al acerado, donde quedó finalmente parado tras colisionar con una farola.

En el interior de la furgoneta, donde no había más pasajeros, se han localizado unas 125 garrafas de gasolina, alimentos y prendas de ropa, todo ello presuntamente destinadas al tráfico de estupefacientes. El conductor no ha podido ser localizado a pesar de realizar un intenso rastreo por la zona. La documentación de la furgoneta ha constatado que está domiciliada en la Línea de la Concepción y no consta como sustraída.

La Guardia Civil, que se personó en el lugar, activó el protocolo correspondiente, continuando con las investigaciones para identificar al conductor.

La otra operación se desarrolló en Cartaya (Huelva), donde la Guardia Civil localizó en la madrugada del miércoles una embarcación a la deriva sin tripulación cargada con 144 garrafas de carburante, próximo la playa de Nuevo Portil. Así lo confirmaron fuentes del Instituto Armado, que indicó que cada una de las garrafas contenía una cantidad de 25 litros, lo que supone un total de 3.600 litros de combustible, que presuntamente iban a ser utilizadas para abastecer embarcaciones rápidas dedicadas al transporte de droga.

La Guardia Civil ha intensificado sus esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico y el «petaqueo» en los últimos meses en la costa de Huelva, de forma que el pasado mes de julio intervino cinco toneladas de hachís, dos narcolanchas y 2.000 litros de combustible con destino a la logística del narcotráfico en dos operaciones desarrolladas en el río Guadiana y en aguas territoriales del municipio de Isla Cristina.

Por otro lado, en el mes de junio la Guardia Civil detuvo a 15 personas en Isla Cristina por la supuesta implicación en delitos de tráfico de drogas y receptación de efectos sustraídos. Estas personas, que en la mayoría de los casos les unían vínculos familiares, se dedicaban a la venta de hachís y cocaína.