Andalucía

La crisis sitúa Almería en el centro del mapa alimentario europeo

La agricultura intensiva afianza su valor estratégico en los mercados y ya lidera las exportaciones andaluzas

Una explotación bajo plástico en Almería
Una explotación bajo plástico en Almería FOTO: FRANCISCO BONILLA HORTIESPAÑA

Almería alcanzó un valor de 2.367 millones de euros en las exportaciones agrícolas del primer semestre del año, la mitad de las ventas andaluzas del sector y casi un cuarto del total nacional. Un crecimiento del 16% respecto al año anterior que se mantiene, pese al descenso en la producción y a punto de iniciarse una nueva campaña en la que la provincia parece recuperar una posición hegemónica como proveedor de frutas y hortalizas para los mercados europeos. «Diariamente hay frutas y hortalizas de Andalucía en países como Alemania, Reino Unido, Francia o Países Bajos», recalcaba la consejera de Agricultura, Carmen Crespo, señalando que «se han obtenido mayores beneficios, especialmente, por parte de Almería, Sevilla y Huelva».

Despunta el agro almeriense, que ha conseguido su mejor registro histórico en «una campaña, en general, bastante extraña», como explica el director de la Cátedra Coexphal de la Universidad de Almería, Juan Carlos Pérez Mesa. «Las condiciones climáticas han marcado que haya menos kilos –continúa–, pero que el precio se haya incrementado. Unido esto a la caída en la producción de nuestros competidores, la demanda ha sido fundamental para elevar el precio de las pizarras agrícolas». El doctor en Economía de la UAL determina cambios en el mapa agroalimentario europeo y cómo la crisis internacional está disparando el interés estratégico de la agricultura almeriense: «La crisis energética obliga a Centroeuropa a volver a reducir su cosecha de invierno. Dependen de condiciones climáticas artificiales y ahora tienen imposible compensar esos gastos debido a la subida del precio del gas y a la electricidad. Todo esto está favoreciendo que nos establezcamos en ese periodo y que nuestro valor estratégico como proveedores aumente». Como único competidor a la capacidad hortofrutícola almeriense se encuntra la producción del norte de África, donde «siguen exportando a un ritmo creciente y en el futuro tendremos que acondicionarnos a su oferta», dice Pérez Mesa, aunque estima que «no parece que Almería tenga ninguna debilidad en ese sentido»

«Campaña ilusionante»

De hecho, el responsable nacional de frutas y hortalizas de COAG, Andrés Góngora, aclara que los buenos precios «no son porque Marruecos haya desaparecido, solo ha bajado un 4% su producción total e incluso ha habido meses en los que ha estado por encima de años anteriores». Góngora atisba «una campaña ilusionante, con muchas incertidumbres, pero en la que se observa la ingente demanda de los supermercados en las fechas previas, con muchas reservas por anticipado». Desde la COAG también recuerdan que «hemos tenido un cambio de tendencia en los precios, pero si dejamos las macrocifras a un lado para mirar la renta neta del agricultor, es difícil asegurar que haya aumentado su rentabilidad, con el incremento de costes.

En la misma línea se manifiestan desde la patronal agraria, porque «en estos momentos se rompen estereotipos de lo que es un invernadero, ya que somos limpios y sostenibles, utilizamos poca energía y nuestro principal valor es el sol, sacando el máximo rendimiento a una gota de agua», afirma desde Asaja su presidenta en Almería, Adoración Blanque. «A nadie le agrada este conflicto, pero tenemos una posición fuerte y puede ser una oportunidad para liderar el mercado con claridad en Europa». Blanque apela a que Bruselas atienda las peticiones para «combatir la competencia desleal de países terceros, apostando por la agricultura local, el respeto a los derechos laborales y la seguridad alimentaria y medioambiental». Apela también a continuar la inversión de las obras hídricas pendientes en la provincia, para garantizar el futuro .

De hecho, ni siquiera la sequía parece obstáculo para una campaña que espera cumplir las expectativas. Almería podrá surtir de agua a los invernaderos gracias a los caudales de agua desalada, depurada y almacenada; si bien mantiene un déficit hídrico estructural, como valora Fran Pérez, edil de Agricultura de El Ejido, municipio que alberga la mayor superficie invernada: «No vamos a tener problemas de suministro, pero estamos pagando el metro cúbico más caro de España. Apostamos por que en los dos próximos años aumente la capacidad de provisión con la ampliación de la desaladora y otras obras complementarias que permitan seguir recuperando los acuíferos».

La crisis, una oportunidad

Almería se ha acostumbrado a crecer ante la adversidad. Ya se han plantado más de 100 hectáreas de cereal en la comarca de los Vélez, como nueva medida para garantizar la suficiencia alimentaria en el continente.