Toros

Roca Rey reaparece el sábado en la Goyesca de Ronda

El diestro apenas estará diez días en dique seco tras el percance sufrido el pasado jueves, 25 de agosto, en la plaza de toros de Bilbao

El diestro peruano Andrés Roca Rey da un pase con la muleta a uno de los de su lote, durante una corrida de la Goyesca. EFE/Toromedia
El diestro peruano Andrés Roca Rey da un pase con la muleta a uno de los de su lote, durante una corrida de la Goyesca. EFE/ToromediaToromediaToromedia/EFE

El matador de toros Andrés Roca Rey reaparecerá el próximo sábado, 3 de septiembre, en la LXV Corrida Goyesca de Ronda dentro de la tradicional feria de Pedro Romero, según ha confirmado el servicio de prensa del diestro.

De esta forma, Roca apenas estará diez días en dique seco tras el percance sufrido el pasado jueves, 25 de agosto, en la plaza de toros de Bilbao.

El torero, explica el comunicado de su servicio de prensa, se ha visto sometido en los últimos días a diversas pruebas médicas y “tras el periodo de reposo y recuperación aconsejado por los facultativos” estará listo para volver a al ruedo, “dándose así los plazos recomendados para llegar en plenas facultades”.

Roca ha tenido que ser sustituido en Palencia este jueves por Diego Urdiales y aún no se conoce quién lo suplirá en Bayona en la tarde viernes. Antes había perdido otros compromisos, como la segunda tarde que tenía contratada en Bilbao o las ferias de Linares y Colmenar Viejo.

En Ronda será el tercer espada de un cartel que abre Morante de la Puebla y completa el sevillano Juan Ortega para despachar un encierro de Jandilla-Vegahermosa.

El torero peruano ya había toreado la Goyesca de Ronda en 2018 y 2021 y había llegado a estar anunciado en 2019, mano a mano con Morante, sin que finalmente pudiera hacer el paseíllo por culpa de la compleja lesión sufrida en Madrid en la feria de San Isidro de aquel año.

Posteriormente, en 2020, volvió a estar en los carteles pero el festejo fue finalmente suspendido por culpa de la pandemia de coronavirus.

Estado físico

Hay que recordar que los fortísimos dolores que ha sufrido en la espalda, unidos al estado de su rodilla derecha, le habían inhabilitado para torear desde el percance de Bilbao. Después de recibir el alta en la capital vasca, el torero se trasladó hasta Sevilla –reside en una finca de Gerena- para realizarle nuevas pruebas.

Tras las primeras exploraciones se descubrió una gran contractura a nivel dorso lumbar, un intenso edema de tejido blando en muñeca izquierda y tobillo derecho y fuerte derrame con inestabilidad en rodilla derecha. La fuerte inflamación impidió en esos momentos hacer un diagnóstico más certero.

Roca fue lesionado en Bilbao el mismo día que logró cuajar una de las actuaciones más importantes de su vida taurina.

Fue cogido brutalmente por el primero de su lote, un ejemplar de Victoriano del Río al que cortó una oreja de peso. El diestro peruano aún sumaría otras dos del sexto, al que estoqueó después de salir de la enfermería en contra del criterio de los propios médicos.