Fauna

El proyecto de recuperación del lince podría extenderse a otros países como Francia

La plataforma que ofrece la Unión Europea "es esencial para avanzar hacia una colaboración más amplia”

Aprobados 1,5 millones para las tareas de recuperación y conservación del lince ibérico en la Región
Ejemplar de lince ibéricoEuropa Press

El lince ibérico, actualmente asentado en España y Portugal, podría dejar de limitar su presencia a la península y comenzar a abrirse paso en otros países europeos, entre ellos Francia, si la evolución de la especie continúa siendo favorable. La presencia de linces en otros países “sería un éxito rotundo del programa, algo impensable hace años, pero no imposible si los proyectos LIFE continúan y mantienen sus resultados”, asegura Cati de Miguel García, delegada de la Junta de Andalucía en Bruselas a EFE.

La delegada ha asegurado que 'Life Lynx Connect', el cuarto proyecto 'Life' de la Unión Europea, se ve desde la Comisión Europea “con muy buenos ojos” ya que es uno de los programas “más emblemáticos” en temas de biodiversidad y cambio climático. 'Life Lynx Connect' utiliza una gobernanza multinivel, que integra a actores locales, regionales, nacionales y europeos, que permite coordinar esfuerzos y compartir conocimientos clave para impulsar la recuperación del lince. Un modelo de trabajo conjunto que, además, podría aplicarse a la conservación de otras especies amenazadas.

Precisamente esa capacidad de replicación es uno de los aspectos más valorados por la Unión Europea. “Europa está interesada en modelos extrapolables a otras especies en riesgo, y el lince es ahora mismo el mejor ejemplo”, sostienen desde la delegación andaluza. Para seguir trabajando en la conservación del lince se necesita el respaldo europeo tanto por la financiación como por la coordinación que permite entre regiones y Estados miembros.

“La recuperación del lince no puede depender solo de ONG o administraciones regionales. La plataforma que ofrece la Unión Europea es esencial para avanzar hacia una colaboración más amplia”. Ahora que el proyecto está acabando, la delegada espera que desde la Comisión Europea se dé el visto bueno a un nuevo proyecto Life que permita seguir trabajando en la conservación del lince y pasar de las 500 hembras actuales a 1.100 para garantizar un estado de conservación favorable de la especie.