Política
El PSOE renuncia al acuerdo de financiación de 2018
El Debate del estado de la Comunidad confirmó el rechazo de todos los grupos de la oposición al pacto firmado hace siete años en una sesión marcada por las ausencias socialistas
Finalmente sucedió lo que se venía anunciado. La sesión de cierre del Debate del estado de la Comunidad sirvió para que todos los grupos parlamentarios se retratasen en su posición respecto al principio de ordinalidad y la financiación autonómica. Y para el PSOE la foto comparativa con su pasado reciente es cuanto menos curiosa. Donde dije digo, digo Diego. Lo que era válido en 2018, ya no lo es. Los diputados socialistas votaron en contra de la resolución del Parlamento que insta al Gobierno andaluz a «seguir defendiendo los intereses de Andalucía mediante la reclamación de la reforma urgente del actual Sistema de Financiación Autonómica tal y como se aprobó en el Parlamento de Andalucía en 2018». Un cambio de opinión marcado desde la Moncloa que los parlamentarios socialistas siguieron a rajatabla, aunque eso significase traicionar los principios que juró y perjuró cumplir la actual vicepresidenta primera María Jesús Montero siete años atrás. Pese a ello, gracias a la mayoría absoluta del Partido Popular, el Parlamento andaluz reclamó ayer al Gobierno central que apruebe un modelo de financiación autonómica «justo» para la comunidad andaluza, con un fondo de nivelación transitorio hasta su puesta en marcha, y que no se rija por el principio de «ordinalidad» porque ahondaría en los desequilibrios territoriales.
Renuncias aparte, el pleno valió para que Juanma Moreno defendiese sus siete años de gestión al frente de la Junta de Andalucía ante la oposición que lidera el PSOE, aunque de liderazgo precisamente adoleció durante todo el debate. Y es que el presidente dio por concluida su participación en el último Debate del estado de la Comunidad previo a las elecciones del 2026 ante un Partido Socialista «ausente y desnortado» en palabras del mandatario y a la vista de todos los presentes. No es que la bancada socialista estuviera físicamente vacía durante la intervención del presidente, pero casi. María Jesús Montero, candidata del PSOE - A para el gobierno de Andalucía, ni siquiera se presentó al debate, y su «sustituta» y portavoz del partido, María Márquez, realizó su entrada al pleno cuando ya transcurrían 45 minutos desde que diera inicio la intervención del presidente. Así se las ponían a Felipe II, así de fácil se lo ponen a Moreno. «Señor Jiménez, que no se note que ha llegado», espetó el presidente del Parlamento, Jesús Aguirre, ante la algarabía formada cuando Mario Jiménez hizo su entrada en la sala acompañado de María Márquez, provocando las risas generalizadas de la bancada popular y de un Juanma Moreno que había comenzado su discurso aludiendo a la falta de presencia de sus principales opositores.
Por lo demás, el debate fue aprovechado por el popular para reafirmarse en algunos de sus postulados y usarlos contra la oposición. En ese sentido, Moreno, quiso defender con datos el carácter conciliador de su gobierno, presumiendo de que durante su mandato el 50 % de las iniciativas de los otros grupos de la cámara han sido admitidas por su partido. «Veníamos a buscar acuerdos, pero así es imposible», afirmó el mandatario malagueño, quien acusó a los representantes de los demás partidos de seguir «cánones de Madrid». «Los grupos de la oposición se han convertido en cenizos, estructuras grises que solo son capaces de destruir. Estoy dispuesto siempre a integrar las buenas ideas, vengan de donde vengan,pero no ha sido posible», insistió. Pese a ello, fueron aceptadas resoluciones de tres grupos parlamentarios ajenos al PP: Vox, Por Andalucía y Adelante Andalucía. Ninguna de las propuestas socialistas pasó el corte.
Moreno pasó revista a los buenos datos económicos de su gobierno, especialmente en lo que a reducción del desempleo y crecimiento del Producto Interior Bruto se refiere. «Sánchez saca pecho por crecer por encima de la media europea, nosotros crecemos por encima de la media española», dijo.
El presidente aludió a su vez a la inversión en Sanidad hecha por su gabinete, la más alta de la historia con los Presupuestos que ahora van a aprobarse, e hizo gala de sus medidas anunciadas para mejorar el cribado de cáncer de mama. Un lunar de la legislatura que el PSOE no parece capaz de aprovechar electoralmente. Y es que Moreno describió al grupo socialista andaluz como «desnortado» y la realidad es que parece difícil que puedan plantar cara a los populares en las próximas elecciones con una candidata, Montero, que no hizo acto de presencia y que apenas si puede dedicar tiempo a Andalucía teniendo en cuenta los cargos orgánicos que ostenta en su formación y sus labores como ministra de Hacienda y vicepresidenta primera de un Gobierno, el nacional, que bastante tiene con sus propios problemas.