Salud
Las tratamientos ecoguiados para acabar con las varices se consolidan como alternativa a la cirugía
En las clínicas de Varitek desarrollan procedimientos mínimamente invasivos que permiten abordar la insuficiencia venosa sin ingreso y con una alta precisión
La insuficiencia venosa crónica -las varices son una de las manifestaciones clínicas de esta enfermedad- continúa siendo una de las patologías más comunes en la población adulta. Se estima que alrededor de un 20% de los españoles presenta algún grado de dilatación venosa, con síntomas que incluyen dolor, pesadez, hinchazón de tobillos o sensación de calor en las piernas. Aunque a menudo se perciben como un problema estético, los especialistas recuerdan que se trata de una enfermedad progresiva que tiende a empeorar si no se trata.
A pesar de ello, todavía existe la idea de que la única solución pasa por una cirugía convencional, con incisiones, ingreso hospitalario y un periodo de reposo prolongado. La realidad médica actual es muy distinta, ya que hoy es posible tratar prácticamente cualquier variz sin necesidad de cirugía, con técnicas mínimamente invasivas que permiten resultados muy precisos y una reincorporación inmediata.
En este contexto, Varitek se ha consolidado como uno de los centros más reconocidos en España en el tratamiento integral de las varices mediante procedimientos ecoguiados. Su equipo médico en Sevilla está encabezado por la doctora Verónica Nacarino, radióloga intervencionista con amplia experiencia en el ámbito vascular, junto con la doctora Edurne Pardo y los doctores Iñaki Prieto y Fran Loyola.
Su trayectoria supera las 3.500 venas safenas tratadas con éxito, una cifra que refleja la especialización de un equipo capaz de abordar desde los casos más leves hasta los más complejos, como reapariciones de varices tras cirugías previas o úlceras venosas de difícil cicatrización.
Actualmente, la clínica cuenta con centros en Sevilla, Bilbao, San Sebastián y Vitoria, acercando sus tratamientos innovadores a pacientes que buscan soluciones efectivas sin pasar por un quirófano.
Técnica de vanguardia
La clave de la especialidad radica en un diagnóstico exhaustivo mediante Ecografía Doppler, una herramienta que permite evaluar el sistema venoso, detectar fugas internas y localizar el origen exacto de la insuficiencia venosa. Una vez identificados los puntos conflictivos, los especialistas aplican técnicas mínimamente invasivas que trabajan desde dentro de la vena enferma mediante pequeñas punciones y cateterismos guiados por imagen. Este nivel de precisión permite cerrar centímetro a centímetro las venas que han dejado de funcionar, reduciendo la probabilidad de reaparición a menos del 2% en los siguientes diez años, un resultado especialmente sólido en comparación con las técnicas tradicionales.
Uno de los principales beneficios del "Método Varitek" es su comodidad. Según indican desde el centro, "el paciente sale andando de la clínica y puede reincorporarse de inmediato a sus actividades habituales, sin baja laboral, sin reposo y sin necesidad de ingreso". Además, es posible tratar ambas piernas en la misma sesión, lo que agiliza el proceso terapéutico y reduce tiempos.
Esta metodología resulta especialmente útil para personas con agendas exigentes o que no pueden permitirse interrupciones prolongadas en su vida diaria. También es apta para pacientes de edades avanzadas, medicados o con patologías crónicas, lo que amplía considerablemente el abanico de personas que pueden beneficiarse de estos tratamientos.
Cada paciente recibe un plan de tratamiento personalizado, que incluye diagnóstico, intervención y seguimiento posterior. La evolución es progresiva y los resultados se consolidan a lo largo de las sesiones.
Varitek no solo trata varices tronculares, como safenas insuficientes, o varices profundas, sino también reapariciones tras intervenciones previas y úlceras venosas, el estadio más grave de la enfermedad. Además, para quienes desean mejorar la apariencia estética, el equipo aplica técnicas específicas para eliminar las arañas vasculares, que aunque no siempre representan un problema médico, sí influyen notablemente en la autoestima y la comodidad del paciente.
Un cambio real en la calidad de vida
Los beneficios del tratamiento van más allá del aspecto físico de las piernas. La desaparición de la pesadez, la reducción del dolor o la mejora de la circulación tienen un impacto directo en el bienestar general. Desde la clínica insisten en que "muchos pacientes relatan que vuelven a disfrutar de actividades que habían dejado de hacer por incomodidad, viajan sin temor al riesgo de trombosis o recuperan la libertad de vestir sin complejos. En los casos más graves, especialmente en personas con úlceras crónicas, el tratamiento puede suponer un auténtico cambio de vida".Carmelo, un paciente de Varitek que convivió con varices durante tres décadas, se sometió a tres operaciones tradicionales sin obtener mejoras definitivas. Su situación cambió tras recibir un tratamiento ecoguiado: dos años después de la intervención, asegura no haber experimentado nuevas varices ni síntomas. Su experiencia refleja un perfil cada vez más habitual: personas que, tras un historial quirúrgico previo, buscan alternativas menos agresivas y con recuperación inmediata.