Primera voluntaria española participa en un ensayo europeo de fármaco contra el alzhéimer

Tendrán que someterse a revisiones regulares, con pruebas cognitivas, genéticas, de resonancia magnética y una punción lumbar

  • Maria Carme, que tiene 61 años y vive en Barberà del Vallès
    Maria Carme, que tiene 61 años y vive en Barberà del Vallès
Barcelona.

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18 de julio de 2016. 13:11h

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Barcelona. 18/7/2016

La Fundación Pasqual Maragall ha incorporado su primera voluntaria al estudio europeo European Prevention of Alzheimer Dementia (EPAD), que tiene como objetivo testar fármacos que actúen en los estadios iniciales del alzhéimer, evitando o frenando la aparición de sus síntomas. El proyecto EPAD, en el que participan 35 centros de investigación, universidades, asociaciones de enfermos y laboratorios europeos, tiene previsto reclutar a 6.000 voluntarios sanos en toda Europa, 200 procedentes de la Fundación Pasqual Maragall, para probar los primeros fármacos. "Me presenté voluntaria porque había mucha gente a mi alrededor afectada. El alzhéimer es una enfermedad que no está nada estudiada y es muy desconocida", ha declarado Maria Carme, la primera voluntaria en España del estudio EPAD. Con ella, el Barcelona Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall inicia el procedimiento que culminará con los primeros ensayos clínicos para retrasar o ralentizar la aparición de los síntomas del alzhéimer.

Según ha explicado el colíder de EPAD y director científico de la Fundación Pasqual Maragall, José Luis Molinuevo, "el EPAD es una oportunidad única para ofrecer a personas sanas con riesgo de desarrollar alzhéimer la posibilidad de acceder al ensayo clínico más innovador diseñado para la prevención de esta enfermedad". La primera voluntaria, Maria Carme, que tiene 61 años y vive en Barberà del Vallès (Barcelona), ha vivido de muy cerca la enfermedad del Alzheimer, primero a través de su padre, a quien diagnosticaron la patología al final de su vida, y luego con sus dos tíos y sus dos tías.

"Viví la enfermedad a través del padre y lo relacioné con el abuelo. En ninguno de los dos casos nos supieron decir de qué se trataba, sino que lo vincularon con la edad", ha rememorado. "Recuerdo que me enfadaba con mi padre cuando hacía según qué cosas, tenía cambios de comportamiento", ha explicado Maria Carme, que se someterá a las primeras pruebas del proyecto en el Barcelona Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall.

Los voluntarios del EPAD tendrán que someterse a revisiones regulares, con pruebas cognitivas, genéticas, de resonancia magnética y una punción lumbar. El proyecto EPAD pretende también configurar un registro de 24.000 personas, con una cohorte de 6.000 voluntarios participantes, de los cuales 1.500 podrán participar en los ensayos clínicos de prevención.

El alzhéimer es una enfermedad de la que se desconocen el origen y las causas, se diagnostica tarde y no existe ningún tipo de medicación que retrase o frene su curso, ya que los medicamentos ensayados hasta ahora han fracasado.

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