Ejercicio y memoria

Una sesión de 30 minutos de ejercicio moderado sobre una bicicleta estática incrementa los circuitos cerebrales situados en el hipocampo, la zona del cerebro con funciones primordiales para los recuerdos | Li Zhongfei
Una sesión de 30 minutos de ejercicio moderado sobre una bicicleta estática incrementa los circuitos cerebrales situados en el hipocampo, la zona del cerebro con funciones primordiales para los recuerdos | Li Zhongfei

Una sesión de 30 minutos de ejercicio moderado sobre una bicicleta estática incrementa los circuitos cerebrales situados en el hipocampo, la zona del cerebro con funciones primordiales para los recuerdos

El cambio en el estilo de vida es un pilar fundamental para mejorar nuestra salud o intentar que no empeore. A medida que envejecemos, los enemigos silenciosos (la pereza para no hacer ejercicio, la hipertensión, la diabetes, el colesterol) hacen acto de presencia de forma sigilosa: no hacen ruido, no producen dolor y pueden convivir con nosotros durante años, pero un día las murallas agrietadas que nos protegen se derrumban. Es cuando aparecen el infarto de miocardio, el infarto cerebral, la fibrilación auricular, etc. y nos cambia la vida para siempre en el caso de que hayamos logrado sobrevivir a estos episodios.

En un artículo publicado en el «Journal of the International Neuropsychological Society» exponen los datos de un estudio que relaciona el ejercicio y la mejora de la memoria en personas de edad. Una sesión de 30 minutos de ejercicio moderado sobre una bicicleta estática incrementa los circuitos cerebrales situados en el hipocampo, una zona del cerebro con funciones primordiales para los recuerdos. El hipocampo se encoge a medida que envejecemos y en los pacientes con Alzheimer, muestra severas alteraciones. El estudio se presentó en el Congreso Anual del American College of Sports Medicine celebrado en Orlando. Las conclusiones de la investigación es que el ejercicio regular podría aumentar el hipocampo con la consiguiente mejora de funciones cognitivas.

Para verificar estos cambios, los investigadores realizaron resonancias cerebrales funcionales en los pacientes (de edades entre 55 y 85 años) tras la realización del ejercicio. La prueba consistió en recordar nombres famosos (Frank Sinatra) frente a otros nombres seleccionados en la guía telefónica. La acción de recordar estimula los circuitos cerebrales de la memoria semántica que son los que van degradándose con el tiempo. También se realizó Resonancia cerebral tras haber descansado en una silla. Se comprobó que tras el ejercicio se activaban más regiones cerebrales que permitían recordar mejor. Hay otros estudios que exponen que con el ejercicio moderado se aumenta el flujo sanguíneo y hace que el cerebro se active de forma más eficiente.

El ejercicio moderado como caminar o hacer bicicleta estática 30 minutos ayuda en el envejecimiento saludable de forma global.