La infección bucal, cuna de la Enfermedad de Alzheimer

Resolver de forma precoz los problemas periodontales podría ayudar a prevenir el avance de los procesos neurodegenerativos

  • El 38,4% de la población tendría periodontitis, tasa que se incrementa hasta el 65,1% en mayores de 55 años
    El 38,4% de la población tendría periodontitis, tasa que se incrementa hasta el 65,1% en mayores de 55 años /

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18 de julio de 2019. 11:30h

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Eva S. Corada Madrid. 18/7/2019

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Prevenir las infecciones periodontales para evitar el alzhéimer. Ésa es la idea. Aunque parezca que son dos cosas que no tienen relación, en los últimos años se han publicado investigaciones que sitúan directamente a bacterias orales, específicamente asociadas a la periodontitis, como causa de esta enfermedad neurodegenerativa.

Así, trabajos recientes han asociado una bacteria, cuyo único nicho ecológico es la cavidad bucal, como causante de procesos de inflamación cerebral que pueden conducir al alzhéimer. «Estas bacterias tienen la capacidad de pasar al torrente sanguíneo desde las lesiones periodontales (bolsas) consecuencia de la periodontitis y, una vez en la sangre, tienen la capacidad de atravesar la barrera hemato-encefálica y causar procesos inflamatorios locales en el tejido cerebral», afirma Mariano Sanz, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), patrono de la Fundación Española de Periodoncia e Implantes Dentales (SEPA).

De ahí que realizar planteamientos preventivos que ayuden a disminuir la incidencia de las enfermedades neurogenerativas a través de intervenciones en salud bucal resulte de especial interés. Y es que se estima que en nuestro país la prevalencia de Enfermedad de Alzheimer está entre 4-9%, siendo el factor de riesgo más relevante la edad (ya que su incidencia se duplica cada cinco años a partir de los 65 años) y el tratamiento actual es fundamentalmente sintomático con un limitado efecto probado sobre cognición y conducta. Por otra parte, un reciente estudio epidemiológico realizado en España en población trabajadora, indicaba que el 38,4% tenía periodontitis, tasa que se incrementaba hasta el 65,1% en mayores de 55 años.

De todo ello se habló en el curso de verano de la UCM, en colaboración con la Fundación SEPA, donde se presentó un programa que va a desarrollar esta universidad (las facultades de Odontología y Farmacología) y junto al Hospital 12 de Octubre de Madrid y el Banco de Tejidos del Instituto de Salud Carlos III para investigar más sobre esta relación y que está pendiente aún de financiación.

La clave: la inflamación

Tanto la periodontitis como el alzhéimer son enfermedades de tipo inflamatorio. Los procesos locales de inflamación en tejido cerebral dañan el tejido neuronal e interfieren con las conexiones interneuronales, responsables de la mayoría de nuestra actividad consciente. En este sentido, Mariano Sanz advierte de que «los pacientes con periodontitis, por un lado, sufren una inflamación sistémica (es decir, productos químicos asociados a procesos inflamatorios están elevados en sangre, por lo que pueden condicionar procesos de inflamación local en otras partes del cuerpo); por otro, lado, el paso de bacterias desde el tejido periodontal a la sangre (con capacidad para atravesar la barrera entre la sangre y el tejido cerebral) puede condicionar y agravar los procesos inflamatorios locales a nivel cerebral».

Todos estos hallazgos pueden tener importantes repercusiones clínicas y, especialmente, en términos de prevención y promoción de la salud. A juicio de Sanz, «hay que elaborar estrategias terapéuticas para las personas que ya están enfermas, de manera que pueda aliviarse el impacto o controlar la progresión en los casos de demencia que se diagnostican»; junto a esto, propone «recalcar la importancia de la salud periodontal y bucodental a lo largo de toda la vida para poder prevenir o retrasar la demencia y la Enfermedad de Alzheimer». El tratamiento de la periodontitis consiste, en fases iniciales, en una limpieza de boca profunda que elimina la bacteria causante bajo las encías. En casos severos es necesaria la cirugía.

Algunas de las medidas a adoptar serían, por un lado, «hacer una evaluación exhaustiva de su salud oral a todo paciente con síntomas tempranos de alzhéimer, tras lo cual se les deberían resolver los problemas que puedan tener a nivel periodontal, para tratar de prevenir que el proceso neuro-degenerativo avance», explica Sanz. Y, como medida preventiva más general, añade, «tratar de fomentar la salud bucal en todas las poblaciones adultas que tengan factores de riesgo de enfermedades neurodegenerativas».

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