Chile

IPCC. VI INFORME

IPCC. VI INFORME
IPCC. VI INFORMElarazon

Artículo de opinión de Ramón Tamames

Ya lo comentamos a los lectores de LA RAZÓN: en la COP-24 (Conferencia de las Partes del Convenio Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático), en Katowice (Polonia, noviembre de 2018), se presentó el VI Informe del «Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático» (IPCC). La entidad dependiente de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente (PNUMA) que, de tiempo en tiempo, va dictaminando sobre la situación de la atmósfera en términos de acumulación de gases de efecto invernadero (GEI). A ese respecto, Thelma Krug, vicepresidente del IPCC, estuvo en Madrid el jueves 11 de abril, invitada por el Foro Nuclear, en el excelente auditorio de la Fundación Rafael del Pino, quedando claro que las nuevas centrales atómicas sólo van a hacerse en países muy autoritarios como China y Rusia. Y que en todas partes, incluso Francia, está ya en declive el gran papel asignado a lo que ya es una energía mucho más costosa y siempre más preocupante, que las renovables. Con algunas observaciones que expongo aquí en este foro de LA RAZÓN:

Primero, no subir 2ºC sobre la temperatura preindustrial es sólo un propósito cabalístico, siguiendo la propuesta inicial de la Sra. Merkel, de hace años, cuando era responsable del Medio Ambiente en el gobierno alemán del Canciller Kohl. Lo que significa que incluso con sólo 1,5 o 2 grados más, pueden generar una acumulación más que excesiva y no ser posible frenar el cambio climático.

Segundo, los síntomas del calentamiento son tenebrosos: aumento del nivel de los mares, fusión de hielo en el Ártico y la Antártida, en los glaciares de las cordilleras, con una cifra de más de 40.000 toneladas de GEI emitidas en 2018, y ya con más de 400 ppm de CO2 en la atmósfera: ¿situación irreversible?

Tercero, último y conclusión: es necesario, ya en la COP-25 en Chile, este año 2019, recrecer los proyectos de recortes de emisión, y sustituir las energías convencionales por las renovables mucho antes de lo previsto.