Teseo, el primer perro adiestrado para buscar escarabajos

Este año empieza su trabajo en la Red Natura 2000. Su éxito lo convertirá en una nueva herramienta para el control de población

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09 de mayo de 2016. 14:47h

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Eva Martínez Rull 9/5/2016

Tiene tres años y está a punto de empezar a trabajar como entomólogo. Su misión será cubrir la superficie de cinco parques nacionales de Italia buscando un tipo de coleóptero en peligro de extinción en Europa, el Osmoderna eremita, que junto a otras especies de estos insectos está sujeta a control científico en toda Europa.

El problema de este escurridizo animalito es que pasa la mayor parte de su vida, entre dos y tres años, escondido en los troncos de viejos árboles, y abandona el interior brevemente durante unos tres meses en verano. Ahí reside la dificultad para monitorizarlo, ya que los científicos deben esperar a detectarlo cuando ya es adulto o vaciar literalmente el interior de los árboles en una maniobra bastante agresiva para los ejemplares. Sin embargo, el grupo de investigaciones que ha ideado este curioso sistema, pensó en las ventajas de adiestrar un perro para detectar con un simple golpe de nariz estos bichos que desprenden un olor característico, como de fruta madura. «Los insectos juegan un importante papel en el equilibrio de los ecosistemas. Su presencia es indicativo de que los bosques son antiguos y han sobrevivido a los usos humanos. Los árboles muertos son fundamentales porque garantizan alrededor de un tercio de la biodiversidad de un bosque», afirma Alessandro Campanaro, miembro de este proyecto Life bautizado como MIPP ( Monitorización de insectos con participación pública) en el que participa el Cuerpo Forestal del país, la Universidad Sapienza de Roma y el Ministerio de Medio Ambiente, entre otros organismos.

Además de Teseo, a quien se ha adiestrado durante tres años, más de 500 ciudadanos han podido avisar de detecciones de hasta cuatro tipos de coleópteros en sus entornos. En total se han contabilizado hasta 1.000 alarmas válidas en zonas de alto interés porque están fuera de la Red Natura 2000, es decir, fuera de entornos protegidos. La participación ha demostrado lo que ya se sabía y es que la especie Osmoderna eremita resulta la más difícil de detectar, precisamente por su hábitos de vida, y es que su nombre en latín no deja lugar a dudas.

Esta primavera Teseo comienza un largo trabajo de identificación que le llevará, junto a su dueño –un guardia forestal–, por toda la península transalpina y su éxito servirá para que al final del Mipp en 2017 se le proponga como el mejor sistema y menos invasivo para contabilizar la presencia de estos escarabajos. De momento, las pruebas de campo han sido todo un éxito. «Nos hemos trasladado con él a zonas donde se conocía la presencia de osmoderna y tras el vaciado de ejemplares a mano para señalar en que árboles se hallaba el insecto, se ha dejado trabajar a Teseo. Detectaba la presencia en unos minutos sin error, frente al trabajo manual de los científicos que lleva al menos una hora por árbol», concluye el investigador del MIPP.

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