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El médico de familia, vital para la detección de la hepatitis C

El papel de la Atención Primaria es clave para diagnosticar al tercio de la población que aún no sabe que padece la enfermedad en España

  • De izqda a dcha. Fernando García Romanos, José Luis Llisterri y Ana Moyà, de Semergen
    De izqda a dcha. Fernando García Romanos, José Luis Llisterri y Ana Moyà, de Semergen
Madrid.

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29 de octubre de 2018. 19:22h

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D. Fuertes.  Madrid. 29/10/2018

La infección por el virus de la hepatitis C (VHC) afecta aproximadamente a 200.000 personas en España y evoluciona hacia la cronicidad en el 50-85% de los pacientes infectados. En la actualidad, gracias a los tratamientos con agentes antivirales de acción directa se consigue una tasa de curación de más del 95%. Y tras la implantación en 2016 del Plan Estratégico para el Abordaje de la Hepatitis C en España, se han tratado a más de 113.000 pacientes con esta enfermedad.

Todas estas cifras reflejan que el objetivo de la eliminación está mucho más cerca y puede ser una realidad si se identifican, diagnostican y tratan a todas las personas infectadas. De ser así, se estima que en 2021 la hepatitis C será una enfermedad residual en España.

Para la consecución de estos objetivos y detectar al tercio de la población con esta enfermedad que se estima que aún no están diagnosticados en nuestro país, es fundamental e imprescindible el papel que tienen los profesionales de atención primaria. Esa ha sido una de las principales conclusiones extraídas de la mesa «La eliminación de la hepatitis C en España, un objetivo a nuestro alcance» organizada por Gilead Sciences en el marco del 40º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) celebrado en Palma de Mallorca la semana pasada.

Y es que el médico de atención primaria tiene un papel fundamental durante todo el proceso asistencial tanto en el momento del tratamiento, en colaboración con los hepatólogos, como en el seguimiento posterior.

Pero, aunque el número de infectados ha disminuido en España, la comunidad médica debe reportar de forma correcta los nuevos casos para llegar un buen control y trabajar en la eliminación del virus. Porque, además, la infección crónica por este virus con las complicaciones de la cirrosis hepática y el hepatocarcinoma asociados, es la principal causa de mortalidad por enfermedad infecciosa en España.

Por ello, y porque es importante que se trate a los pacientes en estadios iniciales para evitar que se cronifiquen y supongan un gasto mayor para el sistema sanitario. Además de evitar la trasmisión y nuevos contagios.

Test diagnóstico

Como los afectados no tienen síntomas, la única forma de diagnosticar la enfermedad es gracias a un análisis de laboratorio que determine los anticuerpos antiVHC. Por ello, es importante hacer la determinación cuando un sujeto pertenece a un grupo vulnerable o tiene alteración de las pruebas hepáticas. Se dispone de distintos test de laboratorio que pueden determinar los anticuerpos antiVHC. En los casos en que éstos sean positivos se puede determinar el virus de la hepatitis C. Es posible llevar a cabo los test tanto en atención primaria como en especializada, lo importante es que el médico o el paciente lo pidan.

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