Pacientes

Llega a España una terapia eficaz contra el cáncer de pulmón menos frecuente

El estudio fase III ALEX demuestra una reducción del riesgo de progresión o muerte en un 53%, frente a la terapia estándar (crizotinib)

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El estudio fase III ALEX demuestra una reducción del riesgo de progresión o muerte en un 53%, frente a la terapia estándar (crizotinib)

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha aprobado el uso de Alecensa (alectinib), comercializado por Roche para el tratamiento de pulmón no microcítico ALK+. «Es un tipo de tumor poco frecuente que se diagnostica en un 5% de los pacientes; cada año se registran 75.000 nuevos casos en todo el mundo y unos 500 en España», explica Annarita Gabriele, directora médico de Roche. Este subgrupo dentro del cáncer de pulmón, pese a no estar muy extendido, resulta urgente a causa de la alta morbilidad que se le asocia al producirse metástasis en el cerebro en un 60% de los casos. Se trata de una patología «peculiar», según puntualiza Gabriele, porque afecta a personas relativamente jóvenes, en torno a los 50 años, prevalentemente mujeres.

A pesar de no relacionarse con el consumo de tabaco, Luis Paz Ares, jefe del Servicio de Oncología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, advierte que «entre el 85% y el 90% de los cánceres de pulmón podrían evitarse si se erradicase el tabaco», de forma que, pese a no ser relevante en esta tipología en concreto, el fumar continúa siendo el mayor factor de riesgo en el desarrollo de la enfermedad en general, dato que el doctor Paz Ares considera de «una abrumadora importancia».

El nuevo fármaco, de administración oral, se ha valorado por los espectaculares resultados obtenidos en el estudio fase III ALEX que ponen de manifiesto una reducción del riesgo de progresión o muerte en más de la mitad, el 53%, respecto a la terapia estándar con crizotinib, hasta ahora la central.

Características

«Es una enfermedad que tiene mucha tendencia a presentar metástasis cerebrales con lo que ello implica para la calidad de vida y la progresión de los pacientes –afirma el doctor Paz Ares–. Desde hace de unos años disponíamos de un tratamiento específico que actuaba con mucha rapidez, una pastilla que se tomaba de forma diaria y que tenía una eficacia muy clara. Era un fórmula reseñablemente superior a la quimioterapia clásica. Aún así los pacientes con el tiempo, tras una media de unos 11 meses, progresaban y la enfermedad volvía a reactivarse».

El Ministerio de Sanidad ha puesto a disposición de los pacientes el fármaco debido a la demostrada eficacia del mismo en el estudio realizado a más de 230 pacientes y con la participación de 12 hospitales españoles. «La terapia ya se está utilizando en España», asegura la doctora Gabriele. El nuevo medicamento logra un mayor control del tumor con un incremento muy significativo de la supervivencia libre de progresión teniendo en cuenta que en el momento del diagnóstico, aproximadamente el 30% de los pacientes presenta metástasis cerebral. Respecto a esto, alectinib es el primer inhibidor ALK con un mecanismo de acción selectivo que le permite penetrar en la barrera hematoencefálica, «es capaz de traspasarla, algo que muchos fármacos no logran hacer eficazmente. La ventaja de este medicamente es que sí puede y tiene la misma eficacia en una metástasis en el sistema nervioso central como en una metástasis en el pulmón», señala Paz Ares.

Sobre por qué aparece una progresión a través del sistema nervioso, Javier de Castro, jefe de sección de Oncología Médica del Hospital La Paz de Madrid, manifiesta: «Esta proteína en el adulto normalmente no aparece o no la hemos identificado en funciones importantes. Es más habitual a nivel biológico durante el desarrollo embrionario, precisamente en la maduración del sistema nervioso. Puede deberse a esto que el cáncer con mutación ALK, sea un tumor con adherencia a huir al sistema nervioso».

Una enfermedad crónica

«No podemos hablar de estar curando a los pacientes, pero con una secuencia de estos nuevos fármacos y los que irán apareciendo, sí que vamos a ser capaces de hablar de una “cronificación” con la que lleguemos a expectativas de control muy prolongadas», vaticina Javier de Castro.

Con el nuevo fármaco, según subraya el doctor Paz Ares, «no buscamos sustituir los ya existentes, sino complementarlos. Se ha equiparado con el mejor hasta el momento». Considera que tras los resultados del estudio lo más probable es que ocupe un lugar importante dentro del tratamiento, pero que, como enfermedad crónica, es posible que en un determinado momento alectinib deje de funcionar y se deba recurrir a los otros, que se seguirán utilizando en todo caso. «Se trata de un beneficio incremental ­­–añade Paz Ares–. Habrá que estudiar cual es la mejor secuencia y en qué perfiles».