• 1
Image

Analizo el presente de la edad de oro de la ficción internacional en un momento en el que su creatividad y su virtuosismo técnico y las interpretaciones las convierten en el 8º arte y el género preferido por millones de espectadores.

  • Image

Christine Baranski: una actriz que es un seguro de vida

true

Sobre el autor

Cecilia García

Soy una fanática de la televisión, del pasado y de su apasionante presente con el mayor volumen de series de calidad hasta el punto de que necesitaría 24 horas al día para verlas todas. Seriéfila y cinéfila por vocación, asisto con estupor al gran salto de calidad que se está viviendo.

En un reparto tan coral y tan bien ensamblado como el de “The Good Fight”, cuya segunda temporada ya está disponible en Movistar+, cada uno de los actores tiene su propia entidad y protagonismo. Sin embargo, Christine Baranski, que interpreta a Diane, no es que destaque por encima del resto. Lo que ocurre es que su personaje recoge la esencia de la serie y, en cierta manera, vehícula la mayoría de las tramas.

A pesar de ser una abogada experimentada, como se pudo comprobar en “The Good Wife”, también disponible al completo en Movistar+, no pudo evitar ser una de las víctimas del escándalo financiero protagonizado por los padres de Maia (Rosie Leslie).

En esta segunda temporada la vemos mucho más asentada en el bufete de Boseman, Reddick & Kolstad. Profesional concienzuda y con mucho temple (sabe que una de sus primeras obligaciones es escuchar a sus defendidos, para después asesorarlos de cara al juicio) destaca por su gran oratoria en el estrado.

Por no hablar de esa elegancia y el respeto que provoca en los adversarios. Su personaje, lejos de “masculinizarse” en un oficio en el que la mayoría son hombres, reivindica la feminidad de una mujer que sabe manejarse en los interrogatorios, dura cuando procede y siempre observadora de todas las reacciones que se producen entre los distintos actores que intervienen en un juicio. No “teatraliza” sus intervenciones como otros compañeros. Ejemplifica la austeridad.

Como declaró Baranski en la publicación “Entertaiment Weekly”: “Tanto los años de “The Good Wife” como ocurre ahora con “The Good Fight” son muy productivos y muy satisfactorios desde el punto de vista creativo. Me encanta mi personaje y me gusta trabajar con los creadores Robert y Michelle King”.

En esta segunda entrega podremos ver aflorar su vulnerabilidad, no solo porque un cliente de otro bufete haya asesinado al letrado que le defendía y, junto al resto de sus compañeros, empieza a sospechar de los suyos. También hace mella en ella el clima político del país desde las elecciones presidenciales que llevaron a la Casa Blanca a Trump: las múltiples conspiraciones o pseudoconspiraciones, la sensación de que no se puede fiar de nadie y que los límites entre la verdad y las “fake news” son cada vez más estrechos. Baranski expresa esas inquietudes morales con una gran economía de medios.

Es de ese tipo de intérpretes privilegiadas que son capaces de expresar lo máximo con el mínimo de recursos. Y además tiene otra virtud: no eclipsa al resto del elenco.

Baranski empezó su carrera en el teatro, en Broadway, y ganó dos premios Tony. En 1995, participó en la comedia de situación “Cybill”, que tenía como protagonista a Cybill Shepard. A pesar de la fama de la actriz de “Luz de luna” fue ella ya que consiguió el premio Emmy a la mejor actriz de reparto en una serie de comedia.

Uno de sus trabajos más recordados por las nuevas generaciones es su aparición como la castrante madre de Leonard en “The Bing Bang Theory” por la que logró una candidatura a los Emmy como actriz invitada en una serie de comedia. Por su trabajo en “The Good Wife” logró otras seis candidaturas.

Últimas noticias