Castilla y León reduce su endeudamiento y se sitúa como la octava más saneada de España

El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, destaca que la deuda en nuestra Comunidad crece de forma «más lenta» que el Producto Interior Bruto (PIB)

La aportación de Castilla y León al endeudamiento global de las autonomías españolas se sitúa a 30 de septiembre de 2019 en el 4,26 por ciento del total de las comunidades, contabilizado en 298.077 millones de euros, de acuerdo con la estadística publicada por el Banco de España.

A esa misma fecha y en términos absolutos, nuestra Comunidad sumaba 12.698 millones de pasivo. Esta cantidad representa el 21,1 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), frente al 24,1 por ciento de media nacional, lo que permite conservar la octava posición en la lista de territorios menos endeudados de España.

En este importe el supervisor bancario incorpora los créditos reintegrables que la Administración autonómica concede a las empresas, cuantificados en 280,6 millones; el llamado «factoring» sin recurso –o lo que es lo mismo, los créditos comerciales con la Administración cedidos a entidades financieras–, que añade 167,3 millones, y el endeudamiento asociado a proyectos de colaboración público-privada, por 288,4 millones.

El análisis de la estructura de la cartera de endeudamiento de Castilla y León en términos SEC 2010 (Sistema Europeo de Cuentas), y atendiendo a quiénes son los prestamistas, indica que, al acabar el tercer trimestre, la mayor parte corresponde al Fondo de Facilidad Financiera, con 3.801,4 millones, –en concreto, el 29,9 por ciento– al que se adhirió el Gobierno autonómico para satisfacer las necesidades previstas en 2015, las del segundo semestre de 2017 y para cubrir la deuda de 2018.

Por su parte, las emisiones representaban el 27, 5 por ciento, con 3.495,4 millones, siendo el tercer prestamista el Banco Europeo de Inversiones, cuyos fondos de 1.017,6 millones, representan el 8 por ciento de la deuda de la Región.

Por otro lado, y de forma similar a trimestres anteriores, el 95 por ciento del endeudamiento castellano y leonés correspondía a la Administración General, frente al 5 por ciento de universidades, organismos autónomos, entes públicos de derecho privado y empresas públicas, entre otros.

El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, destacó como «muy importante» que la deuda de nuestra Comunidad crezca de forma «más lenta» que el PIB lo que permite a Castilla y León rebajar su nivel relativo de endeudamiento.

«La cifra ha bajado, se ha reducido, no porque haya menor nivel de endeudamiento, sino porque crece más el Producto Interior Bruto que la deuda», añadió Fernández Carriedo, para destacar que «estamos en fase de crecimiento y por eso se reduce».