Los ataques de lobo a la ganadería caen un 35,4% al sur del Duero, con 263 muertes menos

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente avanza que la nueva ley de caza llegará a las Cortes regionales a partir de febrero y el Plan Rector de Uso y Gestión de Picos de Europa verá la luz a lo largo del próximo año

Una docena de ovejas muertas por el ataque de lobos en una explotación a 14 kilómetros de la capital zamorana
Una docena de ovejas muertas por el ataque de lobos en una explotación a 14 kilómetros de la capital zamoranaIcal

Los ataques de lobo a la ganadería cayeron un 35,4 por ciento en el sur del Duero en el primer semestre de 2019, con un 18 por ciento menos de animales muertos. Estas cifras se traducen en 912 ataques que causaron 1.205 muertes de cabezas de ganado, por debajo de los 1.412 episodios vividos en el mismo periodo de 2018, que motivaron la pérdida de 1.468 unidades.

Según los datos facilitados a Ical por el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, se trata de los últimos datos estadísticos disponibles por su departamento, en lo que se aprecia, esclareció, «una cierta mejora».

Suárez-Quiñones especificó que se trata de una especie con protección «absoluta» al sur del Duero, mientras que en el norte cuenta con «protección, pero algunos criterios sí permiten su caza para garantizar su estado favorable, y del que no hay ninguna duda de su expansión dentro del territorio, en muchos casos hacia el propio sur de la Comunidad».

La decisión de la cifra del plan de aprovechamiento se basa «en criterios absolutamente técnicos». «Partiendo de datos y manadas se introducen cupos de caza máximos gestionados. Eso no garantiza que se cacen todos, porque siempre queda entre el 50 y 75 por ciento sin abatir sobre la cifra que los técnicos consideran que es suficiente para que la especie tenga estado favorable», comentó. De ello, se concluye, que «al no cumplirse los cupos, la especie va en incremento».

Además, el consejero invitó a la ciudadanía a la participación en la propuesta de anteproyecto de ley de gestión sostenible de los recursos cinegéticos de Castilla y León, es decir, la nueva ley de Caza, que se encuentra en Gobierno Abierto hasta hasta el 17 de enero.

Los plazos que maneja la Administración autonómica para una norma tan esperada «dependen de la tramitación y las alegaciones». «Es un plazo indefinido, pero la pretensión es poder presentarla y aprobarla en Consejo de Gobierno para convertirla en proyecto de ley y llevar a las Cortes en el próximo periodo de sesiones, que empieza en febrero», avanzó.

Por último, y tras ver la luz durante 2019 el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional de Guadarrama, el siguiente objetivo de la Junta es hacer lo propio con el documento de Picos de Europa.