Castilla y León

Solidaridad en 3D para proteger vidas

El laboratorio digital de la Universidad de Valladolid impulsa la producción mediante impresoras de 400 unidades de EPI diarias frente al coronavirus

Es en momentos como el actual, con una alerta sanitaria sin precedentes y una crisis económica que amenaza la estabilidad del país, cuando los españoles sacan siempre lo mejor que tienen dentro. Y es que en estos ya nueve días de confinamiento se está viendo y comprobando a diario como a medida que la pandemia se extiende y aumenta también el número de fallecidos e infectados, parelalemente crece y además a mayor más ritmo el sacrificio, la implicación y, sobre todo, la solidaridad de la sociedad, tanto de particulares como de empresas o instituciones cuya misión es servir a la sociedad.

Como por ejemplo, el laboratorio de fabricación digital (Fab Lab) de la Universidad de Valladolid (Uva), cuyos cuatro miembros han puesto toda su infraestructura además de maquinaria en forma de impresoras 3D a trabajar a destajo para fabricar equipos de protección individual (EPI), destinarlos a los centros sanitarios y de esta forma proteger a sus profesionales, ya que la demanda “es constante”, según asegura a LA RAZÓN Borja Fernández, coordinador de este laboratorio tecnológico.

Un audaz y comprometido ingeniero que es consciente de que hay que arrimar el hombro cada uno en la medida de sus posibilidades, y por ello llama a todas aquellas personas que tengan impresora 3D de Valladolid a que se pongan en contacto con ellos para colaborar y poder fabricar el modelo de mascarilla con el troquelado, ensamblado y engomado que ellos están produciendo y, según cuenta, está validado por un anestesista del Hospital de Oviedo. Un modelo del que consiguen fabricar cinco piezas completas en cuatro horas mediante la tecnología de extrusión de plástico convencional.

En estos momentos, desde las instalaciones del Fab Lab están produciendo en torno a 25 o 30 unidades al día, pero confían en poder llegar a las cien diarias a lo largo de esta semana si prosigue el “gran” ritmo de voluntarios que se están ofreciendo para echar una mano a través del correo de este laboratorio en las últimas 24 horas. “Desde que anoche lanzamos la propuesta hasta esta mediodía hemos recibido más de doscientas propuestas de particulares y empresas que quieren ayudar de alguna manera, ya sea fabricando el modelo o aportando material”, destaca este ingeniero.

El objetivo que se han marcado es poder llegar más pronto que tarde a las cuatrocientas diarias sumando las que se están fabricando a la vez desde el conglomerado de empresas que se coordinan en un grupo de trabajo que se ha creado y del que forma parte este laboratorio tecnológico de la UVa, en el que se encuentran compañías tecnológicas de renombre como Cartif y Aenium Engineering además de la Universidad de León.

El proceso termina con la recogida por parte de la Guardia Civil de todas las unidades acabadas en el laboratorio para su distribución al servicio de salud de la Comunidad en un proceso coordinado también por la Administración autonómica.

Hacen falta gomas elásticas

Borja Fernández insiste en la necesidad de material también para poder acabar las piezas que elaboran y pese a que destaca la “ola de solidaridad” que está habiendo en lo que respecta al acetato, uno de los materiales necesarios para elaborar estas protecciones, y especialmente desde las copisterías, hace también un llamamiento a todas aquellas personas que regenten mercerías o negocios en los que vendan gomas elásticas para que faciliten este producto que, a día de hoy, es también imprescindible para poder terminar el proceso de montaje, y escasea. “Las que nos han facilitado desde Industria no son suficientes y los tiempos de Amazon Prime para los pedidos tampoco, porque tardan una semana y no nos vale, ya que necesitamos las gomas elásticas para ya mismo”, advierte el coordinador del Fab Lab.

Madrid demanda sus protecciones

Por otra parte, desde la Comunidad de Madrid, la que más está sufriendo el virus y la escasez de medios, también se han puesto en contacto con este laboratorio tecnológico de la Universidad de Valladolid, cuya labor durante estos días así como la coordinación existente con las empresas del grupo de trabajo no ha pasado desapercibida. De hecho, hay algún centro hospitalario madrileño, como es el caso de El Fuenfría, que se ha puesto en contacto con el Fab Lab para ver qué posibilidades hay de que puedan ayudarles y enviarles mascarillas ante la demanda existente. Preguntado por este asunto, Borja Fernández asegura que ha hablado con el director de este hospital sobre este asunto y que le ha asegurado que podrán recibir una parte de su producción, aunque primero tienen que hacer una planificación y ver también todo el material que entregan al sistema sanitario de Castilla y León.

Finalmente, Borja Fernández recuerda que para aquellos interesados en poder colaborar deberán mandar un correo electrónico a fablab@funge.uva.es en el que habrán de indicar su nombre, capacidad de producción diaria aproximada, domicilio y número de contacto. Y ofrece a estos potenciales voluntarios un enlace con información de la pieza a fabricar en ácido poliláctico (PLA).

https://drive.google.com/file/d/167lbx7UtgKzpN7FfkAMiGkpAQMrN8kdo/view