Castilla y León

El teletrabajo se multiplica por seis en la actividad laboral de la Junta

A día de hoy cuatro de cada diez empleados desempeñan ya su tarea mediante un acceso remoto y se prevé que aumente en los próximos días

La crisis sanitaria y el estado de alarma en el que se encuentra España está cambiando a pasos agigantados la forma de trabajar en todos los ámbitos que todavía mantienen su actividad. Uno de ellos es el de la propia Administración autonómica que desde el pasado 14 de marzo, fecha en la que arrancó la cuarentena social, se ha ido poco a poco adaptando a la nueva realidad reduciendo al mínimo cualquier actividad laboral presencial. De hecho, el teletrabajo, en sus diferentes y variadas acepciones, está ganando enteros y se ha multiplicado por seis en la Junta de Castilla y León durante el confinamiento.

Así, si el pasado 10 de marzo eran mil los trabajadores de la Administración autonómica los que desempeñaban su labor sin acudir a la oficina como suele decirse aprovechando las nuevas tecnolgías mediante un acceso remoto al puesto de trabajo, a día de hoy esa cifra se ha elevado a seis mil y se espera que en los próximos días siga aumentando, según informan fuentes del Gobierno que preside Fernández Mañueco.

Dichas cifras y porcentajes están calculados sobre el total de empleados públicos usuarios de la red corporativa de telecomunicaciones de la Junta de Castilla y León, es decir trabajadores con ordenador en su puesto destinados en alguna de las Consejerías o Delegaciones Territoriales y en entidades públicas como el Instituto de Comercio Exterior, entre otras. Se excluye al personal docente y a los funcionarios de la Gerencia de Sacyl y del Instituto Tecnológico Agrario (Itacyl).

Si bien, dada la amplitud del concepto de “teletrabajo” (que engloba otras muchas modalidades de “trabajo en movilidad” además del acceso remoto “desde casa” al ordenador de la oficina), desde la Junta estiman que actualmente se encuentra teletrabajando la práctica totalidad de los empleados cuyas funciones no requieran ineludiblemente su presencia física en las dependencias administrativas, bien a través de los mencionados sistemas de conexión remota o mediante otras herramientas tales como dispositivos móviles con acceso al correo electrónico corporativo, correo electrónico vía web o software específico para realizar audio o videoconferencias, entre otras.

Mejoras tecnológicas

El impulso del trabajo no presencial ha venido también acompañado de diversas actuaciones para mejorar los servicios tecnológicos e informáticos ante la crisis sanitaria. Es el caso del Centro de Atención a Usuarios (CAU), en el que se han habilitado nuevos canales de comunicación para afrontar de manera eficaz el incremento de incidencias de los usuarios. El CAU ha pasado de recibir una media de 250 llamadas diarias de usuarios antes del inicio de la crisis sanitaria a alcanzar las 1.500 en algunos días de la semana del 16 de marzo. Desde el día 16 hasta el 23 han llegado a tramitarse por esta unidad de soporte informático más de 12.000 peticiones e incidencias, de las que casi 6.000 están relacionadas con el acceso y funcionamiento de los sistemas telemáticos de trabajo no presencial.