El recogimiento se impone en la Semana Santa más atípica de Zamora

Los vecinos salen a sus balcones a cantar “La muerte no es el final” que habitualmente entona la cofradía de Jesús en su Tercera Caída

El traslado del Nazareno de San Frontis marca el inicio de la Semana Santa de Zamora
El traslado del Nazareno de San Frontis marca el inicio de la Semana Santa de ZamoraJL LealIcal

La Semana Santa se vive de manera muy diferente en función de la Comunidad, provincia o, incluso, población, pero si hay un lugar en el que es sinónimo de recogimiento y austeridad es Zamora, donde la mayoría de las hermandades contemplan en sus estatutos que el traje solo puede ser utilizado en el desfile.

Así, salir al balcón vestido de cofrade, pasear al perro o bajar a tirar la basura con el traje procesional no es una opción en la capital zamorana a pesar de que en las redes sociales ya se difunden algunos vídeos de cofrades de otras provincias que salen a la calle con la túnica y el capirote.

Fuera de la procesión, excepcionalmente se tolera que los cofrades puedan llevar la túnica puesta cuando se dirigen al lugar de inicio de la procesión o cuando regresan a casa una vez terminada, pero no en otras situaciones, según ha explicado a Efe el secretario de la Junta Pro Semana Santa de Zamora, Rufo Martínez de Paz.

El representante del órgano que agrupa a las cofradías de la Pasión de Zamora, que está declarada de interés turístico internacional y Bien de Interés Cultural, ha admitido que no le parece bien el uso de la vestimenta procesional fuera del desfile.

Martínez de Paz también es presidente de la Real Hermandad del Santísimo Cristo de las Injurias, conocida como cofradía del Silencio, en cuyos estatutos también se recoge la prohibición de hacer “un uso indebido o impropio del hábito, signos o símbolos representativos de la hermandad”.

Lo que sí se permite y se puede ver ya en algunos balcones de la ciudad es mostrar pañuelos con los estandartes de las cofradías o entonar las melodías típicas de la Semana Santa. De este modo, este lunes por la noche se pudo escuchar en muchos balcones el cántico de “La muerte no es el final” que habitualmente entona esa noche en la Plaza Mayor la cofradía de Jesús en su Tercera Caída.

Además, en los próximos días se han organizado diferentes actos simbólicos ante la ausencia de los desfiles, en algunos casos promovidos por las cofradías y en otros por particulares.

Así, este martes la cofradía de las Siete Palabras realiza de forma virtual la custodia del Cristo mientras que el miércoles la cofradía del silencio ha propuesto a los hermanos hacer el voto de silencio durante unos minutos, a las 20.30 horas, con las víctimas de la COVID-19 presentes en la memoria.

Del mismo modo, los hermanos de Jesús Nazareno, la cofradía más numerosa de Zamora, han propuesto que a las cinco de la madrugada del Viernes Santo, cuando debía empezar la procesión, se salga a los balcones y se reproduzca la melodía de la marcha fúnebre de Thalberg, el tema musical por excelencia de la Pasión de Zamora.