El personal de limpieza, los otros héroes invisibles en primera línea de guerra

El encargado del servicio en el hospital de Ponferrada desvela que reciben “mensajes de ánimo por debajo de la puerta”

Una de las trabajadores del servicio de limpieza de Clece en el Hospital de El Bierzo limpia una habitación sin aislamiento con un paciente sin infección por coronavirus
Una de las trabajadores del servicio de limpieza de Clece en el Hospital de El Bierzo limpia una habitación sin aislamiento con un paciente sin infección por coronavirusLa Razón

Siempre están. Cuando hay que acudir a alguna urgencia, cuando visitamos a algún amigo o familiar ingresado, entre consultas, como un ángel de la guarda invisible que se encarga de que todo esté bien para evitar contagios.

Son el personal de limpieza, tan necesario que se da por hecho sin pararse a pensar en todo el trabajo que lleva detrás, en todos aquellos que se preparan para dar lo mejor de sí mismos por el bienestar del resto. Ha tenido que venir una pandemia para que se les valore, para que se les aplauda, para que se les nombre en los telediarios.

El encargado de la limpieza de la empresa Clece en el hospital de Ponferrada, Pablo, explica a LA RAZÓN que si de algo le está sirviendo esta crisis es para darse cuenta de dos cosas: “Estar formado y prevenido es fundamental tanto en estos casos como en cualquier otro aspecto de la vida y que hay que destacar el trabajo de los empleados de la limpieza, vitales para evitar males mayores”.

Por ello, una semana antes de que se decretara el Estado de Alarma se dio a todos los trabajadores unos cursos de formación sobre el uso de los equipos de protección individual para que conocieran las ventajas de su uso así como la manera más adecuada para ponérselos y quitárselos. Además, cuando lleva el momento de equiparse, y desde el principio, siempre hay un encargado o personal sanitario ayudando a los empleados a protegerse de la mejor manera posible.

Asimismo, explica que “al principio había bastantes nervios porque no sabíamos a lo que nos íbamos a enfrentar” ya que las exigencias eran también muy altas. Sin embargo, “desde el hospital y desde Clece siempre han estado muy pendientes de nosotros y la colaboración es muy fluida, tanto es así que desde el centro se nos está teniendo en cuenta para todas las tareas de coordinación", explica.

También les tienen en cuenta sus vecinos, que les aplauden cuando llegan a casa; el personal de Enfermería, que les deja mensajes de ánimo por debajo de la puerta; los pacientes, que les dedican palabras de agradecimiento, y las empresas de la zona, que les donan material de protección para que puedan realizar su trabajo sin ningún riesgo.

Además, durante estas tres semanas que llevan “a máximo rendimiento”, como explica Pablo, ha habido tiempo también para que una compañera se contagiara aunque “por suerte está dada ya de alta”, un momento que el resto de sus compañeros quiso celebrar con un sentido aplauso. “Fue bastante emocionante”, confiesa el responsable de un equipo de unas 75 personas que, con su dedicación, trabajan para que todo vaya bien.

Finalmente, manda un mensaje a todos aquellos que permanecen en casa: “Tengan paciencia, tranquilidad y cumplan la cuarentena social”. Así, y con el trabajo de todos los héroes invisibles, conseguiremos salir de esta.