Valladolid amanece por segunda vez en medio siglo sin el pregón a caballo

El coronavirus puede con el sermón de las Siete Palabras

Pregón a Caballo del Sermón de las Siete Palabras
Pregón a Caballo del Sermón de las Siete PalabrasIcal (nombre del dueño)Ical

Lo que sólo la lluvia impidió una vez en los últimos cincuenta años y se cambió o acortó en otras tres lo ha logrado este Viernes Santo el corovonavirus: un silencio por las calles de Valladolid que tradicionalmente desde las 8.30 hora llenaba el repique del pregón a caballo que desde 1944 convoca a los vallisoletanos al sermón del mediodía en la Plaza Mayor.

Este Viernes Santo el tradicional pregonero a caballo Álvaro Gimeno Velas y sus hermanos cofrades de las Siete Palabras se han quedado como todos, en cuarentena social, afinando el cornetín para años venideros.

Desde hace 75 años el toque sostenido de cornetín y los versos solemnes del soneto del pregón a caballo, con el mismo texto que se escuchó el 7 de abril de 1944, despierta a Valladolid cada Viernes Santo.

Se trata de un soneto compuesto para aquel 1944 por Félix Antonio González (1921-2009) y que los jinetes con su clásica túnica color blanco hueso y capirotes y cíngulos rojos de la Cofradía de las Siete Palabras, llevan por toda la ciudad para convocar a los ciudadanos al pregón del mediodía en la Plaza Mayor.

La primera llamada es a las puertas del arzobispado, donde de manos del arzobispo de Valladolid los cofrades reciben el pregón que luego van leyendo por una docena de puntos de la ciudad con paradas en las iglesias más representativas de la capital como San Pablo o la Catedral, pero también en el Clínico de Valladolid, la Academia de Caballería o la Plaza de Colón, con la Iglesia de Santiago Apostol, sede de la cofradía de las Siete Palabras, como penúltima parada.

Y aunque, según recuerda la web Valladolid Cofrade, la mayoría de las Cofradías están emitiendo especiales estos días en sus canales de Yotube y en las redes sociales de ValladolidCofrade y Paso a paso, lo cierto es el que el coronavirus ha dejado a la ciudad sin su tradicional imagen de los cofrades a caballo trotanto de un lado a otro de la ciudad.Esta tradición procesional se remonta al 7 de abril de 1944, fecha desde la que en cada Viernes Santo o de la Cruz, un grupo de cofrades de las Siete Palabras a caballo convocan a los fieles desde primeras horas de la mañana para asistir al Sermón que se pronuncia en la Plaza Mayor, siguiendo las costumbres de los siglos XVI y XVII.

Y el soneto de llamada, el “Oíd, oíd, oíd!, pueblos dormidos,/ Siete Palabras presas en el viento,/ siete corceles del dolor huidos./ Oíd la voz humana, casi aliento,/ de los labios más altos, desprendidos/ de tanta sed y tanto rendimiento./ ¡Oíd, oíd, oíd!, pueblos dormidos,/ Siete Palabras presas en el viento./ ¡Aprestad a su luz vuestros oídos!” que se repite año a año tendrá que esperar al menos al 2021.

Lo que si podrá escuchar es el sermón de las siete palabras a través de una grabación difundida por alguna cadena de televisión y radio.Y tampoco podrá lucir este Viernes la joya de la Semana Santa de Valladolid, la procesión general en la que participan todos los hermanos de las veinte cofradías de Valladolid con pasos procesionales salidos de las manos de los imagineros Juan de Juni o Gregorio Fernández.