Castilla y León apuesta por el rigor y la transparencia a la hora de detallar datos de fallecidos

La Junta espera poder ofrecer desde este viernes una información aún más ajustada

Varios operarios realizan el traslado de cadáveres de la residencia geriátrica "Los Peñascales"
Varios operarios realizan el traslado de cadáveresÁngel Díaz Briñas Europa Press

Rigor, transparencia e información. Esa es la apuesta de la Junta de Castilla y León a la hora de ofrecer el dato del número de fallecidos por el coronavirus. Se está convirtiendo en uno de los asuntos que más controversia está suscitando durante la pandemia. Y es que, no es sencillo conocer esos datos y no todas las Comunidades Autónomas los están ofreciendo.

En este sentido, el vicepresidente, Francisco Igea, destacó que este Gobierno regional se caracteriza por la “transparencia”, y lo demuestra que somos “de los pocos que ofrecemos las cifras” de las residencias de mayores. Aunque, aseguró que espera contar desde este viernes con unos datos más ajustados para dar la información de muertos en hospitales, en las residencias y en sus casas.

Asimismo, insistido en que los sistemas de información son competencia del Gobierno de España, que en reiteradas ocasiones le han pedido que ejerza. Por este motivo, el vicepresidente defendió que posiblemente quien de mejor foto de la realidad del impacto de la pandemia será el Instituto Carlos II en su encuesta de mortalidad esperada y la mortalidad real.

“Nadie tiene más interés que Castilla y León en que se sepan las cifras con toda la claridad posible”, subrayó y aseguró que los datos de la Comunidad serán similares a los del Instituto Carlos III, ya que la mortalidad es por meses y el pico en la REgión “ha sido la primera semana de abril” y está bajando.

Igea señaló ha incidido en que habrá diferencia entre el exceso de mortalidad de abril y el dato que es atribuible al coronavirus, ya que puede haber causas de muerte que se hayan incrementado con el confinamiento, como los ictus o infartos, pero puede haber otras que hayan caído, como los accidentes de tráfico o las muertes por actividad sanitaria. “No toda la mortalidad es atribuible al virus”, concluyó vicepresidente de la Junta