Otras 43 personas usuarias de residencias pierden la vida por coronavirus

La cifra de fallecidos se acerca a las dos mil entre los que tenían la enfermedad (980) o síntomas compatibles (1.052)

Residencia de El Carmen de Valladolid
Residencia de El Carmen de ValladolidLeticia PérezIcal

Las residencias siguen siendo el principal campo de batalla de esta lucha contra el coronavirus, puesto que los usuarios de las mismas y sus trabajadores están sufriendo en gran medida las consecuencias de esta pandemia que parece que se está ralantizando o “estancando” con ha reconocido esta tarde el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, tras reunirse con Pedro Sánchez y el resto de líderes autonómicos, ya que los contagios crecen a un ritmo menor, del 2,1 por ciento pero sin embargo no dejan de producirse nuevos positivos.

Los datos de este domingo revelan que son ya 1.958 usuarios de estos centros los que han perdido la vida en Castilla y León desde el 1 de marzo por coronavirus (980), 43 de ellos en las últimas 24 horas, o con síntomas compatibles (1.052) en una jornada en la que el incremento de infectados ha moderado su crecimiento hasta el 2,1por ciento, con 328 casos nuevos y que llegan ya a los 15.621 afectados oficiales. La cifra de residentes muertos en este tiempo se dispara en total hasta los 3.033 pero el millar de ellos de diferencia se debe a que han fallecido por otras causas y no por la enfermedad.

Por otro lado, 4.415 de los residentes han sido o son positivos al virus; 1.394 se encuentran aislados por síntomas y otros 5.766 lo están de forma preventiva sin síntomas. En la comunidad existen en total 44.245 residentes repartidos en 1.214 centros, de los cuales en 246 se ha producido muertes, en 62 de ellos una sola y en 107 más de cinco.

Los 1.958 que han muerto por coronavirus o con síntomas compatibles se refiere solo a fallecidos en hospitales y residencias, pero deja fuera a aquellos que han muerto en sus casas y que la Junta no ha facilitado -son al menos 265 notificados el pasado viernes-. De hecho, el número sería aún mayor si se tuviese en cuenta los fallecidos con síntomas compatibles pero a los que no se les ha hecho las pruebas y que sólo en el caso de usuarios de residencias suman 1.052, según la información facilitada por la Consejería de Familia.