Castilla y León insiste: “La regulación sobre la titulación de los alumnos es competencia estatal”

La consejera de Educación pide concreción al Ministerio sobre las evaluaciones y señala que la Comunidad seguirá la norma vigente en cuanto a las repeticiones

Aulas vacías
Un profesor en una clase vacía de un colegio de Aranda de Duero (Burgos)PacoSantamariaEFE

La regulación sobre la titulación y promoción de alumnos es una competencia estatal. Así lo recordó la consejera de Educación de la Junta, Rocío Lucas, quien pidió al Ministerio “aclaración y concreción” sobre este asunto tras las dudas surgidas sobre la posibilidad de un aprobado general.

En este sentido, Lucas remitió al artículo 149.1.30 de la Constitución que señala que “la regulación de las condiciones de obtención, expedición y homologación de títulos académicos y profesionales es competencia exclusiva del Estado”. Por ello, insistió en que “no está claro” en qué casos podría darse la circunstancia de la repetición de curso por parte de un alumno y señaló que, “mientras no se cambie”, Castilla y León se limitará a cumplir con la norma vigente y a aplicar por tanto el criterio de que las repeticiones de curso sólo se producirán en caso de que esta decisión vaya a tener un efecto positivo para el alumno, y no por las circunstancias en que se va a desarrollar este último trimestre.

Como ejemplo, recordó que el Bachillerato se titula mediante una ley orgánica nacional que te permite acceder a la EBAU. “Establece que tienes que tener superadas todas las asignaturas. En ese punto, la Comunidad no tiene competencias. Y si se quiere modificar algo tienen que aclararlo. Estamos hablando de igualdad, seguridad y certeza a alumnos y profesores. No es algo estéril, sino que está recogido en una ley orgánica”, comentó Lucas.

Asimismo, señaló que todas las Comunidades Autónomas están de acuerdo en plantear las recuperaciones de Secundaria y Bachillerato en septiembre, mientras que en relación a la educación universitaria se están estableciendo recomendaciones “para terminar el curso de forma no presencial”, pero significó que las universidades “tienen autonomía con sus herramientas”.

Se necesitan más tarjetas SIM

Por otro lado, avanzó que desde la Consejería de Educación se han detectado un total de 9.939 alumnos que tienen necesidad de aumentar su capacidad de tarjetas SIM para mejorar su conexión con el profesorado desde su casa y poder acceder a los contenidos educativos, más del doble de los 4.300 que se tenían previstos la semana pasada.

Por provincias, en Ávila 774 alumnos tienen dificultades para conectarse a Internet; 845 en Burgos; 1.473 en León; 754 en Palencia; 1.858 en Salamanca; 877 en Segovia; 628 en Soria; 2.040 en Valladolid y 690 en Zamora.

Para hacer frente a estas necesidades, la Junta cuenta con donaciones de las empresas Movistar y Vodafone aunque la consejera remarcó que no cree que esta medida sirva para resolver todos los problemas de la educación telemática, aunque sí “una parte importante que permite seguir con el curso académico” a cerca del 3 por ciento de los 350.000 alumnos de la Comunidad.

En todo caso, señaló que los problemas para acceder a las aulas virtuales no van a perjudicar a los estudiantes y apuntó a que “hay una parte importante de materia, temario y currículum académico ya avanzado en los dos primeros trimestres y el profesorado sabe cómo actuar”.

De hecho, explicó que “ya se está posibilitando la recogida de libros del tercer trimestre por parte de los padres en los colegios para que el alumno tenga acceso al material y contacto con el profesor”. Un trabajo que se está efectuando con la colaboración de las subdelegaciones del Gobierno de cada provincia.

Enseñanzas de idiomas

Respecto a las enseñanzas de idiomas, una de las cuestiones que más preocupa es el desarrollo de las pruebas de certificación de los diferentes niveles contemplados en el Marco Europeo de las Lenguas. Unos exámenes que, en condiciones normales, se celebran de forma presencial en los meses de junio y septiembre.

En este sentido, si el confinamiento se prolongase hasta el punto de poner en riesgo la obtención del título del alumnado, la Consejería de Educación propone realizar pruebas de promoción en todos los cursos y en cada Escuela Oficial de Idiomas en el mes de julio. Asimismo, se llevarían a cabo las de certificación en septiembre, o incluso más tarde, cuando puedan desarrollarse de forma presencial, con todas las garantías de seguridad.