El Ayuntamiento de Salamanca cierra 2019 con un superávit de 2,2 millones

La reducción de la deuda fue de más de un 12% respecto al año anterior

Carlos García Carbayo, alcalde de Salamanca
Carlos García Carbayo, alcalde de SalamancaDAVID ARRANZIcal

Buenas noticias en tiempos de pandemia. La gestión económica del Gobierno municipal de Salamanca ha permitido liquidar el Presupuesto del Ayuntamiento de 2019 con un superávit de 2,2 millones de euros, alcanzando un gasto social por habitante de 644,22 euros, lo que supone un crecimiento del 8,6 por ciento con respecto al ejercicio anterior, y una inversión per cápita de 1.003 euros, un 6,36 por ciento más que en 2018.

Asimismo, el Consistorio logró un equilibrio entre los ingresos y los gastos, cumpliendo nuevamente con la premisa de no gastar más de lo que se ingresa. En este contexto, las cuentas municipales se cerraron el año pasado generando una capacidad de financiación, -lo que se conoce como superávit en términos de estabilidad presupuestaria-, de 1.479.305 euros.

Cabe destacar que ambas cifras son sensiblemente inferiores a las registradas en la liquidación correspondiente al ejercicio de 2018, principalmente por dos motivos. Por un lado, debido a la rebaja del 5 por ciento sobre el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y por otro, al aumento de la ejecución del Presupuesto con casi 10,4 millones de euros en el gasto total y casi 8,9 millones de euros en el gasto no financiero.

La intención del Ayuntamiento es destinar el superávit a financiar los gastos sociales que se deriven de la crisis asociada por la pandemia del Covid-19 y, si la legislación lo permitiera, a actuaciones dirigidas a apoyar la reactivación de la economía local.

Reducción de la deuda en casi 6,7 millones

La ratio de endeudamiento, que es el parámetro que utiliza la ley para medir el nivel de endeudamiento de las corporaciones locales, se situó a 31 de diciembre de 2019 en el 33,73 por ciento (50.097.064 euros), casi cuatro puntos menos que en 2018. En este contexto, cabe resaltar que el capital vivo de deuda descendió en casi 6,7 millones de euros (un 12,05) respecto al ejercicio anterior.

Gracias a esta gestión económica, el Ayuntamiento de Salamanca continúa pagando prácticamente al contado a sus proveedores, que en su mayoría son autónomos y pequeñas empresas. En concreto, el consistorio salmantino pagó en 2019 a sus proveedores en un plazo medio de 11,97 días desde que se reconoce la factura.