Ya hay ocho zonas de salud sin ningún contagio en dos semanas

La consejera Verónica Casado insiste en que la cuarentena está funcionando y que una futura desescalada empezaría por estos lugares “verdes”

Entrada al Centro de Salud de Carbajales de Alba, en la provincia de Zamora, una de las áreas de salud que no ha registrado ningún contagio en los últimos catorce días
Entrada al Centro de Salud de Carbajales de Alba, en la provincia de Zamora, una de las áreas de salud que no ha registrado ningún contagio en los últimos catorce díasLa Razón

Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, Castilla y León va sumando áreas de salud en las que no se han registrado contagios por coronavirus durante dos semanas. En estos momentos ya son ocho las “zonas verdes”, como así las denomina la consejera de Sanidad, Verónica Casado, que llevan catorce días de paz y tranquilidad, entre comillas, al no haber detectado nuevos positivos, pero conteniendo la respiración para que nadie se salte el confinamiento y estropee todo el trabajo llevado a cabo.

Estás áreas básicas de salud “limpias" de Covid-19 son las de Sedano, Huerta del Rey y Valle de Losa, en la provincia de Burgos; Riaño, en tierras leonesas y Alaejos en Valladolid; además de Camarzana de Tera Carbajales de Alba y Alta Sanabria, en la provincia zamorana.

Igualmente, hay otra veintena de zonas de las 247 que hay a lo largo y ancho de esta Comunidad que llevan camino de convertirse en verde, pero a las que las aún les resta otra semana sin que se contabilice en ellas ningún nuevo positivo en coronavirus. En este caso, se trata de las áreas de salud de Toreno, Truchas y Ribera del Esla, en la provincia de León; Condado de Treviño, en territorio burgalés; Baltanás, Cervera de Pisuerga y Paredes de Nava, en Palencia; Miranda del Castañar, en Salamanca; Tábara y Santibáñez de Vidriales, en la provincia de Zamora y San Pedro del Arroyo, en tierras abulenses.

Con estos datos encima de la mesa, Casado asegura que Castilla y León va por el buen camino pero sigue en una fase de transmisión comunitaria y de difusión del virus, por lo que insiste en que la mejor medida es el confinamiento. Si bien, también deja claro que desde su departamento están trabajando en el diseño de la desescalada y que en este proceso tendrán en cuenta este mapa que manejan del seguimiento del virus, donde las zonas básicas de salud en las que no se haya registrado ningún caso en los últimos 14 días tendrán prioridad y serán las que primero puedan empezar el desconfinamiento zona por zona como defiende el Gobierno autonómico.

Este viernes próximo, además, se va a reunir el Comité Nacional de Expertos para la desescalada, en el que el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, es uno de los miembros en representación de Castilla y León. El también portavoz del Ejecutivo de Fernández Mañueco tiene claro al respecto y así lo trasladará en este encuentro que la Comunidad contará con todas las herramientas disponibles antes de iniciar esa fase, pero sobre todo, insistía en la necesidad de que cualquier avance que se acuerde en el seno de este comité de expertos se haga después con seguridad para que no haya rebrotes. “Si nos equivocamos y salimos demasiado pronto a la calle puede que coincidan dos factores dramáticos: ruina y muerte”, alerta Igea.

Por otro lado, La consejera Verónica Casado anunciaba este miércoles que están estudiando extender el test de seroprevalencia nacional -que comenzará a realizarse el lunes-, a más población de la Comunidad y no solo a los diez mil ciudadanos que se han fijado, con el fin de tener más representatividad y conocer mejor cómo se comporta el coronavirus.

El vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, y la consejera de Sanidad, Varónica Casado, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno
El vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, y la consejera de Sanidad, Varónica Casado, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de GobiernoJcyl

Denuncia de una viuda en Zamora

En otro orden de cosas, la consejera de Sanidad era cuestionada durante la rueda de prensa por la muerte por un síncope de una persona en el Hospital Virgen de la Concha de Zamora que estaba ingresado junto a su mujer en planta y por las razones que llevaron a que este paciente no recibiera atención en la UCI cuando sí había camas libres en esos momentos. Un hecho que ha sido denunciado por la viuda en los medios de comunicación.

Al respecto, y tras mostrar sus condolencias a la mujer y resto de familiares por el fallecimiento de su ser querido, Casado explicaba que tanto el hombre que perdió la vida como su esposa ingresaron en la misma habitación el día 28 de marzo, ambos afectados por coronavirus. Y que ese mismo día, la UCI valoró al paciente, de 69 años, “con muchísimas patologías de base y factores de riesgo”, y que por eso se decsaonsejó su no ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos.

“Es verdad que había camas libres en la UCI pero la decisión de que no fuera atendido en esa unidad fue de carácter clínico, por su situación, y no por su edad", apuntaba la consejera