La obra pública y privada serán claves en la recuperación económica

El Gobierno autonómico se compromete con la Construcción y estudia modificar la Ley de Urbanismo para adaptarla a la situación derivada

Videoconferencia del consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones con los empresarios de la Construcción
Videoconferencia del consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones con los empresarios de la ConstrucciónJcylLa Razón

La alerta sanitaria que azota a España desde hace casi un mes y medio está poniendo en jaque a los cimientos del país además de augurar un crisis económica y social sin precedentes. Y uno de los sectores en los que se confía en Castilla y León para que tire del carro y la Comunidad pueda salir cuanto antes y mejor de la crisis que se avecina es el de la Construcción, y así lo trasladaba este lunes el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, al presidente de la patronal Cecale, Santiago Aparicio, y al de la Confederación Castellano y Leonesa de la Construcción, Javier Vega, con quienes se reunía por videoconferencia para analizar la situación de la Construcción a día de hoy por el coronavirus y escuchar sus preocupaciones y demandas. Unas inquietudes que pasan principalmente por la incertidumbre en este sector ante los ingresos y gastos aún no despejados, la necesidad existente de que se agilicen procedimientos y se simplifiquen los trámites administrativos o que se sustituya la figura de licencia previa por declaración responsable en determinados ámbitos.

A todo ello el consejero dejaba claro que la voluntad de la Junta es la de mantener todos los compromisos adquiridos en la Construcción, la obra pública y la inversión productiva, “porque son claves en la recuperación y reconstrucción tras el Covid-19”, apuntaba. Asimismo, Suárez-Quiñones aseguraba que la rehabilitación, regeneración y renovación urbanas seguirán siendo una “oportunidad esencial” para la actividad económica del sector de construcción y se reafirmaba en la apuesta de la Junta por esta modalidad.

Al respecto, afirmaba que tanto las áreas de regeneración y renovación urbana (ARUs), como las líneas de subvenciones a la rehabilitación seguirán su curso de acuerdo con el marco financiero del Plan de Vivienda 2018-2021 y recordaba que que la Junta aprobó el pasado mes de septiembre una subvención por importe de 11,4 millones de euros para la rehabilitación de 781 viviendas en diferentes ARU´s distribuidas por distintas provincias de la Comunidad, que elevan a 101,9 millones de euros lo que se ha destinado a esta actividad desde hace dos años.

Por otro lado, Suárez-Quiñones informaba a los empresarios sobre de la intención de su departamento de mantener las líneas de apoyo a los proyectos de rehabilitación edificatoria. En concreto se ha referido a las dos convocatorias que cada año se publican tanto para la mejora de la eficiencia energética y la sostenibilidad de viviendas (dotada con 1,7 millones), como la destinada a la conservación y accesibilidad (dotada con otros 2,8 millones). Sobre estas últimas, reconocía que la convocatoria para este año estaba prevista para el pasado mes de marzo, pero que la suspensión de plazos derivada del estado de alarma ha impedido su publicación.

El consejero apuntaba que tal es el compromiso existente por parte de la Junta con este sector que están estudiando la posibilidad de modificar la Ley de Urbanismo de Castilla y León para adaptarla -dentro de los parámetros que permita la legislación básica estatal y la normativa europea- a las necesidades que la realidad económico-social de la Comunidad imponen, en aspectos que coinciden con reivindicaciones del sector, como por ejemplo en lo que se refiere a la densidad de construcción o el índice de la variedad de usos.

Y tras destacar el “esfuerzo inversor y de obras” que la Junta está desarrollando, tanto en materia de carreteras, obras de estaciones de tratamiento de agua potable, de depuración de aguas residuales y otras del ciclo del agua en estos tiempos de pandemia, Suárez-Quiñones trasladaba a los empresarios su intención de no renunciar al III Congreso ITE+3R, y celebrarlo en la ciudad de Ávila cuando las las circunstancias que rodean al coronavirus lo permitan.