Blanco asegura que se modificarán las características del modelo asistencial que han fallado

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta considera que los mayores y las residencias tienen que ser los últimos en salir del confinamiento

Militares de la UME desinfectan una residencia de la provincia de Burgos
Militares de la UME desinfectan una residencia de la provincia de BurgosIcal (nombre del dueño)

La pandemia del Covid-19 ha demostrado que hasta el considerado como mejor modelo de atención a la dependencia de España necesita hacer algunas modificaciones para estar preparado ante posibles situaciones como en la que se encuentra Castilla y León ahora. Así se desprende de las declaraciones de la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta, Isabel Blanco, quien afirmó que lo que hay que hacer a partir de ahora es fomentar lo que ha funcionado del sistema y replantearse las partes más vulnerables.

“Es evidente que hay que dotarles de equipos de protección mínimos y debemos hacer una mayor apuesta por la formación y profesionalización de los equipos directivos” señaló, al tiempo que detalló que se utilizará la aplicación informática que se ha desarrollado en las últimas semanas para monitorizar a los centros residenciales y viviendas tuteladas para " seguir ampliando y reforzando el sistema de inspección para que, donde se vea un mínimo problema, poder actuar más rápidamente".

En este sentido, consideró que las residencias “tienen que ser las últimas en la desescalada”, por lo que transmitió a las familias todo el apoyo en una situación “muy dura” en la que han podido estar varios días sin saber de sus seres queridos, por lo que garantizó que se van a incrementar los medios para que se puedan comunicar con sus familias. “Hay que ser conscientes de que los mayores son los más vulnerables y a los que más tenemos que cuidar, por lo que tenemos que planificar la desescalada para ellos, extremando el cuidado y control”, añadió.

Asimismo, apuntó a que en estas últimas semanas han aumentado las demandas de la Renta Garantizada de Ciudadanía y valoró que “cuando se produzca la vuelta a la normalidad los preceptores van a seguir aumentando". Además, avanzó que se han habilitado procesos telemáticos para poder ir atendiendo esas solicitudes.

Sin embargo, Blanco apuntó, tal y como valoró con los sindicatos UGT y CCOO en su última reunión, a su preocupación para ver cómo “engarza” esta subvención autonómica con el Ingreso Mínimo Vital que plantea el Gobierno de España. “Hemos remitido al Ejecutivo central el modelo que seguimos aquí”, aseguró.

Finalmente, anunció que la semana que viene se publicará la convocatoria para las ayudas a la reducción de jornadas y excedencia de carácter general y aquellas pactadas con el Diálogo Social a consecuencia de la crisis del coronavirus que estarán dotadas con dos millones de euros.