Normalidad en un atípico fin de curso universitario

Junta y rectores coinciden en que, pese a las dificultades, el año termina bien y apuestan comenzar el que viene de forma presencial garantizando la seguridad

Este curso tanto escolar como universitario pasará a la historia por la crisis sanitaria y porque hubo de suspenderse cuando empieza lo importante por así decirlo, pero también por la gran respuesta que se ha dado tanto el Gobierno autonómico como desde las universidades y centros educativos pasando por los profesores, alumnos y padres, que han tenido que adaptarse en tiempo récord a las circunstancias y lo han conseguido, gracias a las nuevas tecnologías y a un esfuerzo extra sin igual.

Un curso, que en lo que se refiere al ámbito de la Universidad, que va terminar desde la normalidad e incluso con la garantía de que los que vengan del Bachillerato tendrán asegurada la prueba de acceso a la Universidad, la Ebau, prevista para julio a falta del cómo y dónde habrá que celebrarla y con qué medidas.

Además, según han coincidido en señalar tanto la consejera de Educación, Rocío Lucas, como los rectores de las cuatro universidades públicas de esta Comunidad, durante la reunión por videoconferencia que han mantenido este viernes para analizar el desarrollo del presente curso y su adaptación a la educación a distancia, existe una firme y decidida apuesta por comenzar el año que viene las clases de manera presencial, pero siempre con la seguridad y la salud por bandera

En este sentido, la consejera aseguraba que la docencia en las aulas “es una de las grandes fortalezas del sistema universitario público”, y por ello las propias universidades han trasladado a la Consejería de Educació su intención de empezar el próximo curso de forma presencial pero reforzando las capacidades tecnológicas con las que ya cuentan, por si acaso no se pudiera y hubiera que insistir en las clases online.

Test masivos

Asimismo, esta defensa por la seguridad y la salud de los estudiantes y los trabajadores se ponía de manifiesto durante este encuentro, donde la consejera acordaba con los rectores de las universidades de Valladolid, Burgos, León y Salamanca realizar test masivos a todas las plantillas de personal universitario, sí como reorganizar los espacios de tal forma que puedan respetar la distancia de seguridad e incluso reforzar los campus virtuales.

Lucas apuntaba que habrá formación intensiva para los docentes y que se actualizarán los recursos tecnológicos con los que cuentan los campus, entre ellos los financiados por la Consejería de Educación, como el programa de Apoyo a las Enseñanzas online de los años 2020-2021.

Finalmente, también había consenso en poner en marcha medidas económicas para ayudar a los alumnos que se encuentren en situación de vulnerabilidad por culpa de la pandemia, con la voluntad expresaad en más de una ocasión por todos los rectores de “no dejar a nadie atrás”.