Un edificio de la Universidad de Valladolid, el primero a nivel mundial protegido de contagios de virus

El vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, destaca que "es un ejemplo de la inteligencia de la Comunidad"

El edificio Lucía de la Universidad de Valladolid se ha convertido en el primer edificio del mundo protegido de contagio de virus en espacios interiores. Una acreditación de la Organización Mundial para la Seguridad y Salud en Espacios Interiores (WHOSIE), con quien la institución avanza en crear una patente para evitar el contagio de virus en puestos de trabajo.

Un lugar que «invita al optimismo», donde se han abordado las medidas de protección en cinco áreas. En concreto en las entradas y los aseos; un sentido único de de tránsito en los pasillos; medidas de protección de las personas y normas de seguridad; el aire limpio, así como la limpieza y desinfección.

El rector de la Universidad de Valladolid, Antonio Largo, se felicitó por este reconocimiento «al compromiso con la sostenibilidad» y que hace que los edificios que se incorporan a la universidad estén «a la vanguardia de lo que la sociedad exige» y consideró que este nombramiento es «especialmente oportuno» y vital «para que la comunidad universitaria pueda trabajar con seguridad».

Largo confió en que las condiciones sanitarias de la pandemia en los próximos meses sean “benevolentes” de manera que se pueda mantener el “mayor grado de presenciabilidad posible” pero que esta sea “segura”, lo que constituye “el reto” que se pretende ofrecer a los estudiantes, algo en lo que garantizó que se está trabajando.

Un acto que también contó con la presencia de el vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, quien ha elogiado el trabajo desarrollado por la UVa y el resto de universidades de Castilla y León, que han sabido “reaccionar” y han trabajado “muy duro” para “sobrellevar y vencer” a la pandemia. “Este edificio es un ejemplo de la inteligencia de la Comunidad”, aseguró.

“Castilla y León se ha enfrentado a la COVID-19 en una situación muy difícil, pero lo ha hecho con inteligencia, con capacidad de adaptarse y capacidad de respuesta”, ha insistido el vicepresidente autonómico, que ha señalado que, “aun siendo muy doloroso” lo que ha ocurrido, la Comunidad “lo ha pasado de la mejor manera posible”.

Ahora, ha avanzado Igea, la Comunidad se enfrenta a un “otoño y a un invierno inciertos”, por lo que ha destacado que la adaptación de edificios, como el LUCIA, “debe ser un símbolo, una señal para Castilla y León”, de forma que, si vuelve a producirse una crisis sanitaria como la que ha acontecido en estos meses, “se esté lo más preparado posible”.