La pandemia y las dudas del pacto de recuperación marcan el debate de la Estado de la Comunidad

Fernández Mañueco afronta su primer pleno de política general, donde hará anuncios importantes y defenderá la cohesión y la fortaleza de su Gobierno de coalición

Este martes el Parlamento autonómico acoge la primera sesión del Debate del Estado de la Comunidad, que culminará mañana con las propuestas de resolución. Será el primer pleno de política general de la presente legislatura y, además, supondrá el debut del salmantino Fernández Mañueco en estas lides, aunque el ahora presidente de la Junta tampoco es un becario en estas cuestiones y ya ha participado en varios de estos debates como procurador y consejero también en los cuatro mandatos de su predecesor, el burgalés Juan Vicente Herrera.

El hemiciclo no bullirá de autoridades en la tribuna de invitados como en otras ocasiones debido a las medidas de seguridad y prevención previstas frente al coronavirus. De hecho, solo un periodista por medio de comunicación puede estar presente en la casa de todos los castellanos y leoneses para seguir las evoluciones de esta intensa y esperada sesión plenaria que podrá seguirse en internet en el canal de las Cortes de Castilla y León. El uso de las mascarillas será, como no puede ser de otra manera, obligatorio para sus señorías salvo cuando tengan uso de la palabra, así como para todos los presentes en el hemiciclo y en los pasillos de las Cortes.

Será este un debate de la Comunidad intenso, como intenso ha sido también este año de legislatura y especialmente los últimos cuatro meses tras la irrupción de la Covid en nuestras vidas. Una enfermedad cuyas consecuencias en vidas humanas -más de 3.800 según los datos que maneja en el Ejecutivo regional-, pero también sanitarias, sociales y económicas, así como las medidas que se han tomado y las que se van a poner en marcha en el futuro para recuperar lo perdido y la vida que había antes de la llegada de este letal y contagioso virus, estarán muy presentes en las intervenciones de todos, tanto del presidente de la Comunidad como de los portavoces de los distintos grupos parlamentarios de la Cámara.

Así, el pacto por la recuperación y la cohesión social firmado hace apenas un par de semanas por todos los partidos con representación en el legislativo, salvo Vox y los leonesistas de la Unión del Pueblo Leonés (UPL), estará también en el debate, con la Sanidad y la apertura de una mesa negociadora para acordar y consensuar entre todos el modelo sanitario de la próxima década, así como con las medidas económicas para salir pronto y, si es posible, reforzados y mejor que el resto de territorios de la España autonómica de esta situación, como protagonistas también.

Y no solo por la importancia y las repercusiones positivas que los 86 puntos del pacto se supone que tendrán para el fortalecimiento de Castilla y León, sino también y sobre todo por las dudas que ha generado en los últimos días alguno de sus apartados, y que han sido trasladadas a la opinión pública desde los responsables políticos, como el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, para quien no tiene mucho sentido firmar un acuerdo de Comunidad que luego solo obligue a una de las partes a cumplirlo.

Como por ejemplo, cuando la semana pasada se aprobaba en el pleno el decreto ley de simplificación de trámites administrativos y ambientales, que es uno de los puntos del acuerdo, pero con el voto en contra de PSOE y Podemos. O también las diferencias surgidas en torno a una posible comisión de investigación en las Cortes sobre el modelo residencial y la atención recibida por las personas mayores en las residencias, las más afectadas por el virus, durante la pandemia, como exige Podemos. Una comisión que no se incluye en este pacto, donde sí que se recoge la elaboración de un informe, que Ciudadanos no rechaza y el PSOE se está pensando ahora.

También estará presente en el debate el pacto para la gobernabilidad de Castilla y León suscrito hace un año por PP y Ciudadanos, con el que conformaron su Gobierno de coalición. Un acuerdo que, según el portavoz “naranja”, David Castaño, va viento en popa y a toda vela con un grado de cumplimiento del 80 por ciento de sus medidas. En su intervención inicial de esta mañana, el presidente Fernández Mañueco, aparte de algunos anuncios que pueda realizar, a buen seguro que defenderá la fortaleza de este pacto así como la cohesión de las dos partes de la coalición, la popular y la naranja, en la búsqueda de un bien común y de la mejora de la calidad de vida y bienestar de los castellanos y leoneses.

El propio vicepresidente de la Junta lo dejaba claro este domingo en una entrevista publicada por LA RAZÓN, cuando ponía en valor la unidad y la cohesión existente en estas dos almas del Ejecutivo regional durante este año de legislatura, pero sobre todo en estos cuatro meses de crisis sanitaria y estado de alarma. “No hemos tenido ni una sola pelea y hemos estado juntos ante la injusticias o las críticas sin olvidar el sufrimiento de la gente que nos miraba esperando que estuviéramos a la altura, sin mentir, y siendo empáticos y responsables”, apuntaba Igea en la entrevista.

Por el contrario, socialistas y Podemos harán un discurso duro, en el que tratarán de desmontar a este Gobierno de coalición, e irán directamente a la yugular en el tema sanitario o sobre todo en el de la despoblación, el principal problema de la Comunidad, “paradigma” de la España que se muere, como suele denunciar en cada pleno el portavoz de Podemos, Pablo Fernández.

También echarán en cara al Ejecutivo de Fernández Mañueco sus “insuficientes” medidas para luchar contra la pandemia, sobre todo en el tema del complemento de los ERTE, y reprocharán a Fernández Mañueco que haya usado el Parlamento autonómico esta legislatura para atacar al Gobierno de Pedro Sánchez en España.

El debate arrancará con la exposición de Fernández Mañueco, sin límite de tiempo, sobre el estado de la Comunidad, tras lo que se producirá el habitual receso para entablar, ya por la tarde, el debate con los grupos parlamentarios.

Por la tarde a las cuatro será el turno del portavoz del Grupo Socialista, Luis Tudanca, con un límite de 30 minutos, el mismo tiempo que se tendrán que repartir los integrantes del Grupo Mixto, que se distribuirán de la siguiente forma: doce para Podemos y seis para UPL, Por Ávila y Vox. Cerrarán las intervenciones vespertinas Ciudadanos y PP, también con el mismo tiempo.

El presidente podrá contestar a los grupos de forma individual o agrupada y sin límite de tiempo, mientras que los portavoces le darán réplica durante quince minutos para cada uno de los grupos parlamentarios, a lo que seguirá el último turno de Fernández Mañueco.

Para mañana quedarán las defensas y votaciones de las propuestas de resolución que cada uno de los grupos parlamentarios.