Miguel Cobo: «El turismo de interior va a funcionar como nunca y hay que aprovecharlo»

El alcalde de El Burgo de Osma avanza un verano repleto de actividades sociales, culturales y deportivas «seguras y controladas»

Miguel Cobo, alcalde de la villa episcopal soriana de El Burgo de Osma, es una persona positiva y optimista por naturaleza. También muy campechana, accesible y que sabe escuchar, según cuentan los que le conocen y algo que valoran los burguenses en el primero de sus vecinos.

Pero, sobre todo, es un hombre feliz y dichoso de poder ser el alcalde de su pueblo, responsabilidad en la que acaba de cumplir un año y a la que accedió en un rocambolesco pacto entre la que era entonces su formación política, el PP -ahora es adscrito- que obtuvo dos concejales, con el PSOE, que logró cuatro y sumados daban la mayoría para gobernar, al superar los cinco de la Plataforma por el Pueblo Soriano (PPSO).

Un acuerdo «verbal» con el socialista Martín Navas por el que ambos se reparten el bastón de mando durante esta legislatura durante dos años cada uno, posibilita que ahora Miguel Cobo sea el primer edil de la segunda ciudad soriana en importancia tras la capital, al menos hasta el año que viene. Porque el alcalde es también un hombre de palabra y cederá el mando como reza este pacto de caballeros alcanzado con los socialistas, aunque no descarta continuar si así se lo pidieran, ya que no tiene presiones de ningún partido al haber abandonado el PP y porque, como dice el sabio refranero popular, si las cosas funcionan, mejor no tocarlas. Aunque esta decisión ya no depende de él.

Cobo atiende a LA RAZÓN al poco de cumplir su primer año de mandato, marcado por estos últimos meses de crisis sanitaria, y con mucho trabajo. Y es que, según cuenta, acaban de abrir al público de forma presencial el Ayuntamiento «y las consultas de los vecinos se acumulan» después de varios meses de una pandemia, que empezó fuerte en El Burgo de Osma «por el desconocimiento que había del virus», apunta Cobo, pero a la que se ha dado respuesta poco a poco tanto en lo sanitario, como en lo económico y social.

Ya sea a través del acuerdo con Cruz Roja para atender a los más afectados; con la ventanilla única para la gestión de todas las ayudas a autónomos y pequeñas empresas; o suprimiendo alguna tasa, como la de las basuras para dar algo de oxígeno a los vecinos. Si bien, el alcalde asegura que El Burgo de Osma ha superado esta crisis y que los negocios apenas se han resentido.

De cara a esta nueva normalidad, Cobo apuesta fuerte por el turismo de interior, motor económico de esta zona, para «lavar la imagen dañada» de la provincia. «Este año va a funcionar mejor que nunca y debemos aprovecharlo para dar la vuelta a la situación», apunta.

Campaña de promoción

Igualmente, avanza que han aumentado el presupuesto en publicidad y que están inmersos en una potente campaña de promoción turística del municipio dirigida a toda España, aunque especialmente a la zona del levante , País Vasco y Madrid, «en la que vendemos lo que siempre hemos tenido, como es el arte, la naturaleza, el patrimonio religioso, la gastronomía o un destino de descanso para desconectar del mundanal ruido».

«Se ha trasladado al exterior que somos una provincia de mucho contagio y a la que se viene a morir y nuestra imagen ha quedado muy tocada», lamenta Cobo, que anima a los turistas a visitar El Burgo de Osma y especialmente este verano ya que tienen en marcha un amplio y variado programa de actividades para suplir la suspensión de las fiestas de Santa Cristina de julio, de la Virgen del Espino y San Roque en agosto o de San Mateo en setiembre.

Entre ellas, los cursos de verano de la Universidad de Santa Catalina que este año se realizarán en el salón de actos del edificio del hospital de San Agustín para controlar mejor el aforo; la prueba de Bicicleta de Montaña de la Unión Ciclista Internacional que se celebrará los días 6 y 7 de agosto con lo mejor de este deporte en el mundo presente; conciertos de cuerda y viento; el día de la bici para los chavales; o el cine de verano.