“Normalidad” en la Ebau de la mascarilla

Casi doce mil alumnos se juegan estos días su futuro universitario con los nervios habituales de cada añi en unas pruebas marcadas por las medidas de seguridad y prevención frente a la Covid-19

Alumnos vallisoletanos antes de empezar la prueba
Alumnos vallisoletanos antes de empezar la pruebaIcalIcal

Tras varias semanas de nervios y mucho trabajo para que todo salga bien, la Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU), la antigua Selectividad, ha arrancado este miércoles con la presencia de casi 12.000 alumnos de Bachillerato de Castilla y León, un 27 por ciento más que el pasado año.

Al inicio, los nervios habituales ante una prueba que marcará parte del futuro de estos jóvenes, porque de la nota de la EBAU dependerá la elección de la carrera universitaria que desean cursar.

La conocida ya como la Ebau de la mascarilla, por las medidas de seguridad que ha habido que adoptar en las facultades de las cuatro universidades públicas donde se celebran los exámenes para evitar el contagio y la propagación del virus entre los estudiantes y profesores, lo hacía con el examen de Lengua Castellana y Literatura II que repitió el tema de “La novela de 1939 a 1975. Camilo José Cela, Miguel Delibes”’, que ya ‘cayó’ el año pasado en la convocatoria ordinaria de junio. Y continuaba con el examen de Historia de España y Primera Lengua Extranjera es decir las troncales o comunes a todos los itinerarios académicos del Bachillerato.

Dentro del comentario de texto (Lengua Castellana), los aspirantes han tenido que elegir entre un artículo del escritor Juan José Millás, publicado en el diario El País, titulado “Lástima” y centrado en el fenómenos social de la globalización, y un comentario editorial del mismo rotativo sobre “Ansiedad juvenil”. A diferencia de otros años, debido a la situación excepcional de pandemia que obligó a cursar el tercer trimestre a distancia, las opciones en literatura han aumentado de dos a tres: la novela española desde 1939 hasta 1975. Camilo José Cela y Miguel Delibes; la poesía de principios de siglo. Modernismo y Generación del 98. Rubén Darío y Antonio Machado; y el teatro de 1939 a 1975. Antonio Buero Vallejo.

Las preguntas de historia han abarcado gran parte de las etapas desde la romanización hasta las reformas impulsadas por el primer presidente de la democracia, Adolfo Suárez, con especial incidencia en la España contemporánea. La evolución política de Al-Andalus, las reforma del Conde Duque de Olivares, la regencia durante la minoría de edad de Isabel II, el Sexenio Democrático, la Constitución de 1931, las consecuencias económicas y sociales de la última Guerra Civil, y la política económica del franquismo han figurado entre los epígrafes optativos.

Y es que este miércoles 1 de julio era el día marcado en rojo en el calendario para aplicar el ‘Protocolo de adaptación de la EBAU a la nueva situación originada por la pandemia COVID-19’, con una serie de recomendaciones y medidas de prevención, protección e higiene frente al coronavirus, que elaboró la Comisión Organizadora de la Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad (COEBAU) teniendo en cuenta las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Un documento que, por ejemplo, contemplaba que los alumnos tenían que estar en las sedes asignadas entre las 7.30 y las 8 horas, pese a que el primer examen de Lengua Castellana y Literatura no comenzaba hasta las 9 de la mañana. El objetivo era que el acceso de los alumnos a los edificios fuera escalonado para evitar las habituales aglomeraciones en la Selectividad y cumplir todas las medidas de seguridad e higiene antes de que el estudiante se sentara en su pupitre en el aula. Algo que para la mayor parte de ellos era algo nuevo después de que sus centros y la enseñanza presencial se suspendiera en marzo pasado.

“Todas las novedades se han cumplido bastante bien y al menos en el distrito de Valladolid no se ha registrado ningún incidente de importancia ni contratiempo, más allá de algún estudiante más nervioso o aprensivo de lo normal ante los exámenes de Selectividad”, destacaba el coordinador de las pruebas de acceso en la Universidad de Valladolid (UVa), Ricardo Josa, en declaraciones recogidas por Ical, quien agradecía la labor de pedagogía de los centros y sus representantes con sus alumnos para que hubiera un cumplimiento de las normas marcadas.

Examen de la Ebau
Examen de la EbauIcalIcal

Muchas medidas de seguridad

Y eso que eran muchas las medidas que debían cumplir los participantes en la prueba, más allá de la separación de dos metros, como la desinfección de las manos con los dispensadores de gel hidroalcohólico y de aseo colocados a la entrada de las aulas e introducir sus pertenencias en una bolsa de plástico transparente.

Otra de las novedades de este año es que solo se ha permitido el acceso a los edificios a los estudiantes que realicen la EBAU y personal implicado en el desarrollo de las pruebas. Así, que no se vieron las imágenes de familiares y amigos, acompañando hasta el último momento a los bachilleres. En este sentido, cada instituto de Secundaria tuvo que acreditar, previamente, una persona como vocal de centro en las pruebas de la EBAU, quien fue el encargado de acompañar al alumnado de su centro y responsable de los jóvenes en las entradas y salidas de la sede así como en los descansos entre pruebas.

Como criterio general, cada estudiante ocupará durante los días de duración de la prueba la misma mesa y espacio de examen. Una medida que se debe cumplir en los cuatro primeros exámenes (Lengua y Literatura, Historia, Lengua extranjera y la materia troncal general de cada modalidad), que son las asignaturas obligatorias a las que deben someterse todos los alumnos para superar la EBAU.

El uso de la mascarilla es obligatoria durante el desarrollo de las pruebas, salvo que sea posible respetar la distancia de dos metros con respecto a otras personas que estén en el aula. Además, una vez terminado el ejercicio, el estudiante dejará su ejercicio a la vista, encima de la mesa, y no deberán depositarse en la mesa del profesor. A continuación, el alumno podrá abandonar el aula de forma ordenada, respetando las normas de distanciamiento de dos metros, hasta el exterior del edificio.

Por otro lado, las aulas y su mobiliario será limpiado y desinfectado después de cada prueba. Y se ventilarán de manera periódica las instalaciones y las aulas después de cada examen durante un tiempo mínimo de cinco minutos. Los baños, en función de su uso, serán limpiados y desinfectados, como mínimo, tres veces al día.

Finalmente, cabe señalar que otra de las novedades es que se ha adaptado la estructura y el contenido de la prueba para dar mayores opciones al alumno. Así el alumno tendrá más posibilidades de responder correctamente a las preguntas y, por lo tanto, de aprobar y conseguir una mejor nota.