«Sin conectividad los pueblos morirán»

El presidente de la Diputación de Soria reivindica la vida rural, sobre todo ahora tras la pandemia, y dice que la despoblación se combate con servicios y voluntad política

Benito Serrano, presidente de la Diputación de Soria
Benito Serrano, presidente de la Diputación de SoriaDip. SoriaLa Razón

Benito Serrano acaba de cumplir un año como presidente de la Diputación de Soria, cargo al que accedió gracias a un pacto tripartito de su formación, el PP, con la Plataforma del Pueblo Soriano (PPSO) y Ciudadanos, que desbancaba al socialista Luis Rey. Su toma de posesión no fue tranquila debido a que muchos socialistas se acercaron al exterior de la institución provincial a mostrar su indignación por un acuerdo que no entendían cuando habían sido la fuerza más votada.

Pasado este tiempo, y ya con las aguas más tranquilas, Serrano atiende a LA RAZÓN para hacer balance satisfactorio de este año de mandato, a pesar del coronavirus y aunque su cargo ha estado hasta hace no mucho en el aire debido a la moción de censura que ha sobrevolado por la situación de El Burgo de Osma.

«Nunca he tenido esa sensación porque la comunicación con los doce diputados restantes es cordial y fructífera, aunque sé que fuera de la Diputación se hablaba de este tema, no lo niego. Tampoco me quita el sueño. Estoy orgulloso de trabajar para la provincia, pero la aritmética política es la que es y si me tengo que marchar lo haré y no pasa nada. Seguro que alguien vendrá que lo hará igual o mejor que yo», señala a este periódico el presidente de la Diputación soriana

Benito Serrano pone en valor el trabajo realizado hasta el momento, y sobre todo durante la pandemia y ahora en la nueva normalidad, refrendado, dice, en un presupuesto nuevo en el que manejarán 53 millones de euros, de los cuales 18 millones son ayudas para que nadie se quede atrás. «El esfuerzo es importante y no conozco ninguna administración local en España que destine un 60 por ciento de su presupuesto a ayudas económicas y sociales», destaca.

La cercanía, el diálogo y el consenso son unas de las características del también alcalde de Golmayo, según cuentan los que le conocen, y es lo que está intentando hacer desde la Presidencia de la institución provincial. Algo que se ha puesto de manifiesto en las periódicas reuniones que mantiene con los alcaldes, sobre todo tras la irrupción de la coronavirus, para que le trasladen sus inquietudes.

Unas preocupaciones que pasan, según apunta, por mejorar las carreteras y prestar unos servicios mínimos, pero, sobre todo, por llevar internet de calidad y cobertura móvil a los municipios. «Hoy en día, un pueblo sin conectividad está condenado a morir porque no habrá empresario ni gente que quiera instalarse o vivir en ellos», advierte, mientras recuerda como este hecho se ha visto claramente durante la pandemia cuando un alcalde le dijo por teléfono poco antes de una videoconferencia que lo sentía mucho pero que no podía participar en ella porque no tenía cobertura .

La despoblación es el principal problema que afecta a Soria y, frente a ella, Serrano admite que no tiene una varita mágica pero tiene claro que lo que no hay que hacer es dejar a los pueblos sin servicios a los pueblos.

«La pandemia nos ha enseñado muchas cosas, especialmente el valor de la vida en el medio rural y que la España amontonada también tiene un problema. Ha de haber un equilibrio entre lo rural y lo urbano, una fiscalidad diferente y positiva hacia lo primero y, sobre todo, voluntad y conciencia política», señala Serrano, mientras pone en valor iniciativas como los centros multiservicios, con una quincena proyectados y al menos dos en marcha, para prestar servicios en los pueblos y que no se mueran.

Lavar la imagen del turismo, tan dañada por los mensajes que se han lanzado de que a Soria se venía morir, es otro de los retos del presidente de la Diputación. «Nos va a llevar tiempo conseguirlo pero poco a poco lo haremos. De momento, hemos aumentado en 200.000 euros la partida inicial en las Cuentas para revitalizar este sector tan importante». apunta Serrano, para quien ahora hay que vender todo el arte, la historia, la gastronomía, el medio natural o la tranquilidad de la provincia soriana que, según dice, «todo el que viene a ella se enamora».

El sector aeronáutico lleva la esperanza

«El reciente desbloqueo del Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA) da esperanza a Soria y sus pueblos», dice, por otra parte Serrano, con proyectos que traerán empleo cualificado. Y es que el sector aeronáutico puja fuerte así como otros relacionados con el desarrollo sostenible, apunta.

Si bien, el presidente tiene mucha fe en el PEMA, pero le da «miedo» la «Soria callada» y que no se pidan responsabilidades a los que durante 13 años frenaron el desarrollo de Soria .