El sector agrario de Castilla y León tilda de “traición” el recorte de fondos de la PAC

Asaja y Coag calculan una merma de 104,3 millones para la Comunidad

El sector agrario de Castilla y León denuncian el recorte de fondos de la PAC para la Comunidad
El sector agrario de Castilla y León denuncian el recorte de fondos de la PAC para la Comunidad

De “mazazo” y “traición” han calificado los sindicatos agrarios Asaja y Coag el acuerdo europeo para la recuperación del sector, al contemplar una reducción de en torno al 13 por ciento de los fondos comunitarios para la Política Agraria Común (PAC).

También el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, ha lamentado este acuerdo al señalar que “Europa debería reconocer el esfuerzo que han hecho nuestros agricultores y ganaderos durante este tiempo y eso debería de haber tenido un reconocimiento con una política agraria común que mantuviera los mismos fondos que la vigente. No es así, y por tanto, recibimos de Europa noticias muy negativas para nuestro sector y desde las cuales, como Junta de Castilla y León, no estamos en absoluto de acuerdo”.

Para el coordinador general de Coag en la Comunidad, Aurelio Pérez, ha advertido que las organizaciones profesionales agrarias estarán “atentas” al reparto de estos fondos, donde debe tenerse en cuenta el apoyo a los agricultores “por encima de apuestas por el medio ambiente”.

Una reducción de fondos que supondrá un recorte de 112 millones en ayudas anuales a los agricultores de la Comunidad y de 784 durante todo el periodo 2021-2027, sin contar el efecto de la inflación.

Para el presidente de Asaja en la Comunidad, Donaciano Dujo, estos recortes del 13,3 por ciento de los fondos de la PAC son una “barbaridad” y denotan que la UE ha aprendido “muy poco” de la pandemia del Covid-19 y de la necesidad de que Europa cuenta con una alimentación de garantías.

Para Dujo, una producción agraria de calidad no se puede sostener si los agricultores y ganaderos cada vez pierden más poder adquisitivo y ven incrementados sus costes sin contrapartidas, al mismo tiempo que se permite que lleguen productos de fuera de la UE sin cumplir las normas de calidad que se exigen a los europeos.