Antonio López trabaja en unas nuevas puertas de bronce para la Catedral de Burgos

Su obra contemporánea permitirá recuperar la iconografía original de la portada de Santa María

El artista Antonio López trabajando en los bocetos de las nuevas puertas en su taller
El artista Antonio López trabajando en los bocetos de las nuevas puertas en su tallerLa Razón

La fachada de Santa María de la Catedral de Burgos mudará sus puertas de madera por otras de bronce elaboradas por el artista Antonio López. La fecha prevista para su instalación es una semanas antes del 20 de julio de 2021, día en que la Seo cumplirá 800 años, como se ha explicado esta mañana desde la Fundación VIII Centenario.

La propuesta de López consiste en un tríptico “que recuperará en gran medida la iconografía de lo que fue su portada original”, según explicó René Payo, presidente del Consejo Asesor de la Fundación. Una obra que dialogará con otras de grandes artistas y escultores como Gil y Diego Siloé o Felipe Bigarny. El conjunto de tres puertas se unificará gracias a un gran friso que mostrará el skyline de la ciudad y que representarán a Dios Padre, la Virgen y el niño Dios y evocarán el misterio de la Encarnación.

Portada de Santa María donde se ubicarán las nuevas puertas
Portada de Santa María donde se ubicarán las nuevas puertas FOTO: La Razón

“Introducir una obra de arte conlleva riesgos. Por ello apostamos por un artista como Antonio López”, destacó el arzobispo y presidente de la Fundación, Fidel Herráez, sobre uno de los artistas españoles más reconocidos a nivel internacional y que fue Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1985.

Así, tras “la fosilización artística e iconográfica de la época barroca”, sin que desde 1780 aproximadamente haya habido ninguna aportación artística relevante en la Catedral, el 800 aniversario del templo surge “como el momento para aportar algo que quede como recuerdo del VIII Centenario”. Será “un hito, un emblema”, ha remarcado Juan Álvarez Quevedo, delegado diocesano de Patrimonio, que ha recordado que con ocasión del séptimo centenario del templo se trasladaron los restos del Cid a una tumba bajo el cimborrio.

La intervención “convertirá ese espacio, la plaza de Santa María, en una nueva realidad catequética e, incluso, turística”, ha aseverado Herráez. Así, las actuales puertas, que carecen de valor artístico, presentan un alto grado de deterioro y no figuran en un ningún catálogo de bienes de interés, se conservarán en un museo.

La fachada principal sufrió “un proceso de mutilación” por el que perdió su portada gótica por otra neoclásica a la que se añadieron algunos guiños góticos y unas esculturas del siglo XVIII, ha explicado Payo. Las obras de Fernando González de Lara eliminaron el pórtico original y el conjunto estatuario, de modo que el aspecto de Santa María sería similar a la portada de la fachada principal de la catedral de León.

Este tipo de intervenciones de artistas contemporáneos en edificios históricos no es una novedad, tal y como han recordado Herráez, Payo y Álvarez. Ejemplos similares se han visto en la catedral de Reims, con unas nuevas vidrieras de Imi Knoebel por su octavo centenario, o con las puertas que Giacomo Manzù diseñó para la basílica de San Pedro del Vaticano. La propuesta para las nuevas puertas de la fachada de Santa María deberá aprobarla la comisión regional de Patrimonio.