La trashumancia, actividad generadora de empleo rural

El consejero Suárez-Quiñones muestra su apoyo a las iniciativas para mejorar la competitividad de este sector en Castilla y León

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, participa en el acto de celebración de la trashumancia de Salamón (León)JCyL

Apoyo decidido a la trashumancia para mejorar la competitividad del pastoreo de ovino y preservar la biodiversidad. Esto es lo que mostró el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, durante su participación, en el Ecomuseo de la Lana Merina Trashumante de Salamón, en el municipio leonés de Crémenes, donde destacó su respaldo a iniciativas como la del nuevo proyecto Ovinnova.

Allí, el consejero recordó el apoyo de la Junta a la mejora de los principales pastaderos utilizados por el ganado trashumante en los puertos, sobre todo de León y Palencia, así como en la conservación y mejora de las infraestructuras de la red de vías pecuarias de Castilla y León, la más extensa de España.

En los trabajos del grupo Ovinnova está colaborando la Consejería a través de la implicación directa de la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal y de los servicios territoriales de Medio Ambiente, que gestionan los principales pastaderos utilizados por el ganado trashumante en los puertos, así como colaborando con los estudios que está llevando a cabo la Universidad de León.

Asimismo, la Junta colabora en la candidatura presentada a mediados de este mes para el proyecto Life Oviodiversa, que trata de impulsar estos mismos temas, coordinado por Cesefor, una iniciativa con diez socios de España, Alemania, Bulgaria y Rumanía, entre los que se cuenta el Ejecutivo autonómico. Si el proyecto fuera aprobado, contaría con una inversión de casi tres millones para los próximos años.

De otro lado, está prevista igualmente la firma próxima de un protocolo de colaboración con la Fundación Monte Mediterráneo, representada en la cita por su presidenta, Ernestine Ludeke, que mantiene desde hace una década una «valiosa iniciativa» para recuperar la trashumancia entre la Montaña Cantábrica y las dehesas del sur.

Mientras, desde la Consejería «se sigue trabajando en la gestión de los pastos de puerto y en la mejora de sus infraestructuras, como el reciente arreglo de la pista de acceso al puerto de Piedrahita», recordó Suárez-Quiñones.

«Las ovejas merinas constituyen un valor y un capital extraordinario que estas montañas y sus gentes han dado al mundo, por la calidad de su lana, que es única y extraordinaria», destacó, al tiempo que subrayó que «los habitantes de estas localidades han legado unos extraordinarios conocimientos del manejo de la tierra y del aprovechamiento sostenible de los hábitats de esta Montaña Cantábrica que han conformado un paisaje extraordinario, cuyo núcleo hoy está protegido como Parque Nacional y parte de la Red Natura 2000 de la Unión Europea».

«Es tarea de todos recuperar este valioso patrimonio cultural, natural e inmaterial, que constituye la trashumancia, pero gracias, sobre todo, a los pastores, a los ganaderos y a los propietarios de los puertos, que son los auténticos protagonistas, día a día, del trabajo que permite mantener esta actividad», concluyó.