El Covid-19 se lleva por delante casi 40.000 empleos temporales en junio

Sin embargo, se crean cerca de 2.000 indefinido mientras los sindicatos advierten de que "cuando se acaben los apoyos a los ERTE sufrirán todos los trabajadores"

Quiosco cerrado en Valladolid
Quiosco cerrado en ValladolidIcal

La pandemia todo lo cambia y la temporalidad en el empleo que acompaña a las fechas veraniegas se desmorona ante la falta de actividad, principalmente en los sectores turístico y hostelero. Las cifras no dejan lugar a dudas. El virus se llevó por delante casi 40.000 empleos temporales en Castilla y León en junio respecto a 2019, mientras que los puestos indefinidos crecieron en cerca de 2.000.

Los registros de la Seguridad Social así lo indican, ya que las empresas que cotizaron en el sexto mes del año en la Comunidad, dieron empleo a 623.436 asalariados, lo que supone 35.906 menos que en el mismo periodo de 2019, con una merma porcentual del 5,4 por ciento. Los trabajadores indefinidos sumaron 449.495, lo que representa 1.749 más que un año antes; mientras que los temporales, ascendieron a 173.941, con un desplome del 17,8 por ciento, con 37.655 menos que en 2019.

Esta situación revela que si la temporalidad en 2019, en junio, se situó en el 32,1 por ciento (211.596 trabajadores de 659.342), este año, descendió hasta el 28 por ciento, es decir, cuatro puntos menos por la pandemia.

Los contratos indefinidos beneficiaron a los hombres, con 2.299 más, cuando se destruyeron 550 de mujeres; mientras que en los temporales, se perdieron 20.440 de varones y 17.215 de féminas. Los contratos a tiempo parcial dentro de los temporales también bajaron, y si en 2019 representaron el 32,5 por ciento (106.076), este año se situaron en el 31,3 por ciento.

El empleo en global bajó en todos los sectores, con menos incidencia en el agrario, donde disminuyó solo un 0,5 por ciento, hasta los 22.848. Asimismo, bajó un 6,4 por ciento en los servicios, hasta los 434.083 (29.719 menos); un 5,5 por ciento en la construcción, con 38.484; y un 2,9 por ciento en la industria, con 128.021.

Las cifras reflejan que en el mes de junio, cotizaron a la Seguridad Social, un total de 66.458 empresas en la Comunidad, lo que supone una pérdida, de 3.623 actividades respecto a 2019. El sector primario resistió el embate, y generó 46 nuevas empresas, hasta las 6.687; mientras que los servicios perdieron 3.010, hasta las 623.436; y la construcción, 485, hasta las 7.153. La Comunidad también perdió en el mes de estudio 174 industrias, hasta las 6.687.

Malos tiempos

Los secretarios de Empleo, Política Institucional y Diálogo Social de CCOO y de Política Sindical, Industrial y Empleo de UGT, Saturnino Fernández y Raúl Santa Eufemia, respectivamente, explicaron a Ical que los trabajadores fijos que están en expediente de regulación de empleo aún resisten incluso crecen por las contrataciones de la Administración y otros sectores con necesidades estructurales, pero, como en todas las crisis, “los primeros que se quedan sin trabajo son los trabajadores temporales, lo de mayor precariedad”.

En este sentido, mostraron su preocupación porque se trata de personas que por los empleos a los que acceden, apenas acumulan prestaciones, y sufrirán una situación muy grave los próximos meses.

Saturnino Fernández recalcó que los indefinidos se han ido a ERTE y “siguen en la empresa” que “no puede despedir” pero en las pequeñas actividades o autónomos con uno, dos o tres asalariados, “los temporales se han ido a la calle”. “Estaba cantado que iba a ser así, porque no todo el mundo ha hecho ERTE”, dijo a Ical.

Fernández comentó que el crecimiento de indefinidos responde a las administraciones y otros ámbitos laborales pero insistió en que “cuando hay una crisis brutal como la actual, los primeros que se van a la calle son los temporales, no hay vuelta de hoja”, algo que, recordó, ya ocurrió en 2009, cuando la recesión en su inicio se llevó por delante casi un millón de empleos temporales.

Eso sí, advirtió de que cuando se acaben los ERTE, los indefinidos empezarán también a sufrir la situación de crisis económica por la pandemia en un contexto de “enorme incertidumbre”, en el que muchas empresas no aguantarán. “Está todo el mundo contra la pared y en otoño el impacto sobre todos los trabajadores será importante”, resumió.