Más de 80 medidas para mantener todo el empleo posible y recuperar el perdido en pandemia

Empresa Familiar de Castilla y León apuesta por las firmas de la tierra y por la formación en sus propuestas para la recuperación

Mantener todo el empleo posible y recuperar el perdido así como regresar a los niveles de crecimiento económico e inversión de la época anterior a la pandemia lo más pronto posible.

Estos son los objetivos que persigue la asociación Empresa Familiar de Castilla y León (EFCYL) con las más de 80 medidas “reales y concretas” que ha elaborado esta entidad empresarial en un documento para la recuperación de la Comunidad ante el nuevo escenario derivado de la pandemia, y que ya ha trasladado al Gobierno autonómico y al líder del principal partido de la oposición, el socialista Luis Tudanca, para que las estudien con detenimiento y se puedan aplicar.

“La mejor aportación que los empresarios podemos hacer a la sociedad es crear empresas, mantenerlas en el tiempo y que crezcan”, destacaba la presidenta de EFCYL, Rocío Hervella, durante la presentación de este texto en el que han colaborado los 168 socios de la asociación, cuyas empresas facturan el equivalente al 20,5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de Castilla y León y dan empleo a más de 80.000 personas.

Empresa Familiar hace especial hincapié en la formación, especialmente en temas de digitalización y potenciando la Formación Profesional, especialmente de la dual que hace compatible la teoría con la práctica, con el reto de convertir a Castilla y León en “tierra del saber” al igual que ya lo es del sabor, y porque en cinco años dos de cada tres empleos que se requerirán serán técnicos, recordaba Hervella en su exposición en la que llamaba también a apostar por las empresas de la Comunidad en sus adjudicaciones como “último criterio” si están en igualdad de condiciones.

“Nuestras empresas saben hacer bien las cosas, son los de aquí y, además, pagan también aquí sus impuestos”, apuntaba la presidenta de Empresa Familiar, quien advertía del riesgo de paralizar medidas fiscales como la suspensión del impuesto de sucesiones o donaciones “porque los ricos se van”.

Un Consejo Asesor de Empresarios que aconseje a permanentemente al Gobierno autonómico; garantizar la liquidez al máximo posible hasta que mejore el entorno causado por la crisis; establecer un marco laboral flexible y seguro para los trabajadores; una menor carga impositiva mientras dure esta situación y que se simplifique la burocracia y se reduzca la hiperregulación actual “porque no puede haber 25.000 leyes que nos afecten”, lamentaba Hervella; suelo industrial a coste cero para atraer inversiones, son algunas de las medidas que plantean desde Empresa Familiar, así como apostar de forma decidida por la digitalización y por diseñar un mapa de ruta que identifique la inversión necesaria en infraestructuras tecnológicas y todos los pueblos estén conectados.

En el documento se hace hincapié también en la necesidad de potenciar las empresas de tamaño medio y no solo las pequeñas así como que haya unificación de criterios entre las regiones de la España autonómica ante el Covid-19, en aprovechar bien el dinero que venga de Europa y que estos fondos se concreten en generación de valor o en que el aeropuerto de Valladolid sea internacional “porque el mundo ha cambiado”, decía Hervella.

Finalmente, los empresarios familiares reivindican un plan de comunicación que haga atractiva la Comunidad en el que se pongan en valor las numerosas fortalezas de esta tierra para atraer inversiones y el talento exterior y, sobre todo, evitar que se marchen de nuestra Región los mejores.

Asimismo, consideran necesario poner en valor el liderazgo de Castilla y León en el turismo rural así como crear centro de formación turístico de referencia con vocación internacional e incluir al absentismo laboral en el Diálogo Social. También apuestan por potenciar el Corredor Atlántico, por apoyar a las expresas auxiliares, especialmente a las pymes en la formación, y, en materia agroalimentaria, apuntan a la necesidad de dignificar la figura del agricultor, respaldar a los subsectores orientados a la hostelería y conseguir una visión transversal del campo, que vaya desde el origen del producto hasta el reciclado de las materias primeras o los envases.