Fiestas patronales agridulces

Palencia y la localidad vallisoletana de Medina del Campo celebran su Día de San Antolín menos multitudinario y respetando las medidas de seguridad para evitar nuevos contagios

No está el horno para bollos ni los cuerpos para celebraciones. Eso es lo que han debido pensar los vecinos de Palencia y de la localidad vallisoletana de Medina del Campo, a quienes la Covid-19 no ha permitido honrar a su patrón San Antolín como se merece. Ambas ciudades han llevado a cabo actividades, pero mucho menos multitudinaria que en otras ocasiones para respetar las medidas de seguridad para evitar nuevos contagios.

En la capital palentina, la Catedral acogió la tradicional misa, oficiada por el obispo de la Diócesis, Manuel Herrero, con un aforo “muy limitado” y medidas de seguridad y distanciamiento entre los fieles. Además, la tradicional bajada a la Cripta para beber agua quedó suspendida, por lo que ha sido remplazada por la colocación de una alfombra floral en la Plaza de la Inmaculada.

La situación sanitaria ha provocado que el habitual programa festivo se halla convertido en una semana cultural con actividades de pequeño formato para evitar aglomeraciones y poder hacer frente, de manera segura, a la Covid-19. Tal es así que la jornada festiva se se completó con rutas para conocer los lugares más emblemáticos de la ciudad, así como poder visitar, de una manera diferente, los claustros y conventos que guarda de la capital.

También hay sitio para el teatro, con “The Sherter’s”, dentro de la Muestra de Artistas de Calle, en la zona del parque de La Constitución, seguidos por el espectáculo “Gotas”, a cargo de Patricia Kraus, en la plaza Mayor. Además, el plato fuerte tuvo lugar, de manera simultánea, en el cerro del Otero y en la plaza de la Inmaculada sobre las 22.30 horas de este miércoles, con el “Videomapping” que utilizará al Cristo como lienzo.

Medina del Campo

Por su parte, la localidad vallisoletana de Medina del Campo también llevó a cabo alguna iniciativa cultural para honrar a su patrón, aunque el acto principal fue la Misa en Honor a San Antolín, en la que junto al alcalde Guzmán Gómez Alonso estuvo presente el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar.

Los vecinos mostraron su tristeza por no desarrollar todas las actividades previstas y poder celebrar por todo lo alto la jornada festiva, pero aseguraron que no es momento de festejar y sí de ser “cautos para evitar nuevos brotes y con ello la pérdida de seres queridos”.