Verano negro en las carreteras pese al menor tráfico

Un total de 29 personas pierden la vida en el asfalto entre julio y agosto en Castilla y León, una más que el pasado año, con 2,2 millones menos de desplazamientos

Verano negro en las carreteras de Castilla y León y eso a pesar del menor tráfico que se ha registrado entre los meses de julio y agosto debido a las medidas de prevención impuestas para prevenir la expansión del coronavirus. Y es que en estos dos meses de periodo estival han perdido la vida 29 personas en 23 accidentes mortales registrados, una más que el pasado año, de los cuales en cuatro de ellos hubo más de un fallecido.

Agosto ha sido el más siniestro de estos dos meses con quince accidentes con víctimas mortales en los que perdieron la vida 17 personas, siete más que en el mismo periodo del pasado año. En julio, por su parte, se registraron ocho accidentes mortales con doce muertos, seis menos que en 2019.

Y todo ello cuando se han contabilizado 13,2 millones de desplazamientos por vías de la Comunidad, lo que supone un 14 por ciento menos que el pasado año. O lo que es lo mismo, más de dos millones menos de vehículos circulando por nuetsras carreteras.

Así se desprende del informe de la campaña de tráfico de este verano, que el delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, daba ayer a conocer en compañía de Inmaculada Matías, coordinadora general de la DGT en esta Comunidad.

El informe revela también que ocho de cada diez siniestros se produjeron en carreteras convencionales -cuatro de cada cinco fallecidos se registra en este tipo de vías-, mientras que la colisión sigue siendo también el tipo de accidente con víctimas mortales más frecuente, ya que los trece muertos por este motivo supone el 45 por ciento de los fallecidos tortales, por el 38 por ciento de la salida de vía.

Otro de los datos que arroja la campaña de este verano es uno de cada diez fallecidos no llevaba puesto el cinturón de seguridad y que diez de las 29 víctimas mortales, el 34 por ciento, tenían 65 o más años de edad.

El siniestro más grave se registraba el pasado 27 de agosto en la BU-733, a la altura de la residencia San Miguel del Monte, en la localidad burgalesa de Miranda de Ebro (Burgos), donde fallecían un hombre de 37 años y dos niñas de 10 y 12 años tras una colisión frontal entre dos turismos cunado uno de los vehículos invadió el sentido contrario en un tramo recto con línea continua precedida de una curva