La “nueva normalidad” en Cantalejo y Carrascal del Río

Los vecinos de ambas localidades segovianas ponen fin a dos semanas de confinamiento que han funcionado, al reducirse la tasa de incidencia acumulada por 10.000 habitantes de 49 casos a 6,2

Buenas noticias para los vecinos de las localidades segovianas de Cantalejo y Carrascal del Río, separadas por apenas quince kilómetros, que este sábado han puesto fin a dos semanas de restricciones de movilidad, limitaciones de reuniones a un máximo de diez personas, a la suspensión de las visitas a las residencias de ancianos o al cierre de algunos comercios y bares.

Un confinamiento derivado de una orden de la Junta que empezaba el pasado 21 de agosto por la transmisión comunitaria de la Covid y que puso en alerta a esta zona de salud de la provincia de Segovia, con más población este verano por la llegada de visitantes y de personas a sus segundas residencias.

Pasados estos catorce días de rigor para evitar la propagación del virus, lo cierto es que los resultados han sido satisfactorios y se ha puesto de manifiesto que el confinamiento es la medida más eficaz de momento para frenar a este letal y contagioso virus. De hecho, los datos epidemiológicos que ofrece la Junta revelan que en esta zona básica de salud se ha pasado en estas dos semanas de una tasa de incidencia acumulada por cada diez mil habitantes de 49 casos a 6,2.

Casi quince días en los que las calles han estado vacías lo que ha supuesto un duro revés para la economía de ambas localidades, aunque en el caso de Cantalejo ya se han puesto manos a la obra los comerciantes para revertir la situación y han lanzado una campaña que lleva por lema “Sonríe Cantalejo” para revitalizar l dañada economía local.

Esta semana, desde la Junta de Castilla y León, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha destacado el ejemplo de civismo, de comportamiento, responsabilidad y actitud mostrada por los cerca de cuatro mil vecinos que suman ambos municipios en estos catorce días complicados para ellos. de hecho, el propio alcalde de Cantalejo, Javier de Lucas, ha señalado, en declaraciones recogidas por Efe, que en este tiempo apenas se han interpuesto sanciones derivadas de las nuevas medidas, aunque sí ha habido alguna “anecdótica” por no usar mascarilla.

En Carrascal del Río, hace diez días que el pueblo no suma ningún positivo nuevo, pero este mes seis personas han sido ingresadas, de los cuales cuatro ya se han recuperado y vuelto a casa. El miedo sigue presente en esta localidad de apenas 150 habitantes, con gente muy mayor que no quiere salir de su casa por temor a contagiarse. El bar sigue cerrado y el pueblo, vacío, porque muchos vecinos aún están en cuarentena por haber dado positivo a la espera de nuevos resultados, o por precaución, por ser un contacto estrecho de algún caso.