Fernández Carriedo ve posible sacar adelante y acordar el Presupuesto de Castilla y León para 2021

Hay voluntad de entendimiento, aunque PSOE y Podemos piden que se cumpla el Pacto de Comunidad

El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, se mostró optimista por poder presentar los presupuestos para la Comunidad del próximo año, aunque no estén los estatales, pero siempre que el Estado le comunique los datos de ingresos, y contar con el apoyo de la oposición. Así lo señalaba tras mantener una reunión presencial con todos los partidos representados en las Cortes, donde les presentaba el escenario macroeconómico para el próximo ejercicio.

«No es imposible, hay que intentarlo, aunque no será fácil», afirmó Fernández Carriedo, quien mantuvo la mano tendida a los grupos y el compromiso de facilitarles toda la información una vez que cuenten con los datos de ingresos, objetivo de déficit y deuda que se les comunicarán en el Consejo de Política Fiscal y Financiera previsto para finales de este próximo mes.

«Sin evaluar el pacto de recuperación no sirven nuevos acuerdos», sentenció el procurador socialista, José Francisco Martín, quien reclamó una reunión para que se concrete de manera «clara y fiable» el grado de cumplimiento de las medidas, ya que su grupo considera que sólo están en marcha ocho y las que corresponden pedir al Gobierno, pero ninguna de las correspondientes a la Junta.

Por su parte, Pablo Fernández, de Podemos, reclamó también que se cumpla el pacto de Comunidad aunque se mostró menos exigente al subrayar que el consejero se ha comprometido a su evaluación.

a elaboración de los presupuestos para 2021 se mueve en un “escenario negativo” por el desplome de los ingresos y de la actividad económica mientras ha crecido el gasto sanitario y social debido al impacto de la pandemia, lo que ha provocado la mayor caída histórica del PIB de la Comunidad en el segundo trimestre de 2020, casi un 19 por ciento, relató el consejero, que estimó un repunte en 2021, aunque sería inferior a los datos de 2019, que no se recuperarían hasta el año 2022.

En el apartado de ingresos, Castilla y León quiere que se mantengan las entregas a cuenta a la Comunidad, sin que haya una reducción ya que representan dos de cada tres euros, que se permita un déficit del dos por ciento frente al 0,2 previsto para el próximo ejercicio, que el reparto de fondos europeos sea “transparente, objetivo, justo y equilibrado” y que en 2021 haya también un fondo no reembolsable.

Fernández Mañueco garantizó de nuevo que no habrá subida de impuestos pese a la reducción por el retraso de la recaudación y una menor actividad económica, punto en el que Pablo Fernández reconoció que es donde existen mayores “disonancias” con la Junta, si bien tanto él como Martín defendieron la viabilidad de su modelo fiscal acordado con CCOO y UGT para que paguen más los que ganan más y heredan más.

Las prioridades de gasto, expresadas por el consejero, la sanidad, educación, prestaciones sociales, servicios públicos y apoyo a los sectores productivos. “Es más fácil el acuerdo”, reconoció Pablo Fernández en ese punto. “La partitura es buena, pero la ejecución es horrenda”, anotó sobre presupuestos anteriores.