Carnero ve “inadmisible” que Castilla y León pierda 425 millones para desarrollo rural

El consejero de Agricultura y Ganadería pide al ministro Planas que defienda ante la UE la recuperación de fondos Feader

Las zonas rurales y el campo de Castilla y León afronta unos meses de incertidumbre, con el corazón en un puño, debido a las noticias que siguen llegando desde la Europa de la Unión respecto al dinero que podría recibir España, tanto del nuevo periodo de la Política Agraria Común (PAC) como de los Fondos Agrarios de Desarrollo Rural, más conocidos como Feader, que también y según han anunciado en Bruselas van a sufrir un recorte, que en el caso de Castilla y León suponen diez puntos menos de financiación por cada proyecto, lo que equivaldría a 425 millones de euros menos en su conjunto.

«No es admisible que en una etapa como la actual de recuperación económica debido a la pandemia a la que se enfrenta Europa, la financiación europea pase en el caso de nuestra Comunidad del 53 al 43 por ciento», denuncia el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, tras participar por videoconferencia en el Consejo Consultivo presidido por el ministro Luis Planas, previo a la reunión de ministros europeos del sector agrario prevista para el 21 de septiembre próximo.

Carnero aprovechaba este encuentro telemático para pedir al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de España que defienda «con uñas y dientes» la recuperación de los fondos Feader, cuando, además, el Parlamento Europeo sí que apoya esta recuperación de las tasas actuales, según le recordaba el consejero.

«Next Generation»

Carnero apuntaba también a la financiación del programa «Next Generation», el nuevo instrumento temporal de recuperación que presenta una capacidad financiera de 750. 000 millones de euros, que en el caso de los fondos Feader obliga a cofinanciar, a diferencia del resto, en la que la contribución europea a los proyectos irá al cien por cien. Al respecto, el consejero señalaba que la contribución al Feader es «muy pequeña», de 7.500 millones, o lo que es lo mismo, un 1 por ciento del total del programa

El consejero insistía en la necesidad de no discriminar a las áreas rurales incrementando la financiación global «Next Generation» al Feader (más del 1 por ciento), y favoreciendo que la contribución a los proyectos sea igual para todo el programa.

Respecto a las reformas de la PAC posterior al 2020, Jesús Julio Carnero se mostraba partidario de los ecoesquemas universales que permitan acogerse a cualquier agricultor y ganadero, pero excluyendo de los mismos a la agricultura ecológica que en su opinión deben encuadrarse en el segundo pilar de la PAC, que es el de las intervenciones en desarrollo rural.

Concentración parcelaria

En otro orden de cosas, pero también en materia agraria, la directora general de Desarrollo Rural, María González, se reunía este lunes con la Comisión Local de la Concentración Parcelaria de Los Oteros, que afecta a territorios de Valladolid y León, para presentar las bases definitivas de la zona y elevarlas para su aprobación.

La concentración afectará a más de 33.500 hectáreas que comprenden 23.979 parcelas y beneficiará a cerca de cuatro mil propietarios de catorce municipios de ambas provincias. Se trata de la mayor zona concentrada de toda Castilla y León, con la que se espera reordenar esta amplia zona y mejorar su rentabilidad.

En la legislatura actual, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural está apostando fuertemente por los procesos de concentración parcelaria, tanto en terrenos de regadío como en los de secano, ya que se considera que aumenta la rentabilidad de las explotaciones mediante un aprovechamiento más eficaz de los medios de producción, fomenta la inversión y la incorporación de jóvenes agricultores y sus infraestructuras rurales facilitan la comunicación y el uso eficiente de la maquinaria, además de tener un efecto favorable en la emisión de gases de efecto invernadero y en el cambio climático.

De hecho, en los núcleos de población donde se llevan a cabo las obras de concentración parcelaria, desde el departamento que dirige Jesús Julio Carnero aseguran que está demostrado que el número de incorporaciones de jóvenes es un 40 por ciento superior a zonas no concentradas.

Además, la inversión privada de los agricultores para modernizar sus explotaciones es un 36 por ciento más que en las zonas no concentradas.

Y en lo que respecta a la reducción en las emisiones de CO2, las cifras llegan a un 25,7 por ciento en la superficie de secano y de un 31,6 por ciento en la superficie de regadío, como consecuencia de la optimización en el uso de la maquinaria y equipos.

Al mismo tiempo, se produce un incremento de la captación de CO2 como consecuencia de la intensificación de los cultivos y de la creación de superficies plantadas en terrenos de restauración del medio natural.

Por todo ello, desde la Consejería prevén actuaciones similares en nuevas grandes zonas en otras provincias de la Comunidad en la legislatura en curso.