BBVA prevé una caída de la actividad en Castilla y León de un 10,6% este año pero un crecimiento del 6% el próximo

La reducción del gasto, la caída del sector turístico y las medidas de confinamiento, las causas

BBVA Research augura que el Producto Interior Bruto (PIB) de Castilla y León podría reducirse en 2020 un 10,6 por ciento. La aplicación de las medidas de confinamiento durante más tiempo del esperado inicialmente, el mayor impacto de las restricciones sobre la demanda interna, la reducción intensa del gasto en bienes y servicios producidos internamente y la caída del sector turístico explican esta fuerte contracción.

No obstante para 2021, el crecimiento podría situarse en el 6 por ciento. De cumplirse estas previsiones, se perderían 27.500 empleos en el conjunto de 2020 y 2021. En todo caso, la principal incertidumbre radica en la evolución de la pandemia y en la efectividad de las medidas tomadas para limitar el contagio.

El último informe "Situación Castilla y León·, presentado por Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research, y Yolanda Martínez-Bajo, directora de la Territorial Noroeste de BBVA, señala que la actividad económica en Castilla y León habría retrocedido algo más del 14 por ciento en el acumulado del primer semestre de 2020 respecto a finales de 2019.

La reducción del gasto de los hogares en la región, durante el primer semestre del año habría sido algo menor que la caída del conjunto de España. Este descenso se habría concentrado en sectores de consumo social como la restauración, el ocio y el turismo, con un peso menor en la economía de Castilla y León.

Por el contrario, se observó un impulso del comercio electrónico, de productos de alimentación, y de productos y servicios de salud. Asimismo, la reducción del consumo de no residentes tuvo un impacto inferior en el PIB de Castilla y León, ya que el peso del turismo extranjero en la economía regional es menor que en el conjunto de España.

Por su parte, la caída de las exportaciones castellano y leonesas de bienes alcanzó el 25 por ciento interanual en los meses de marzo a mayo, una reducción mayor que la del PIB y también que la de España. Esto se debe, en parte, a la importante contracción que experimentaron las exportaciones en sectores estratégicos para Castilla y León, como el del automóvil, en el que se redujeron a la mitad en el periodo de marzo a junio. La economía castellano y leonesa no recuperará el nivel previo a la crisis antes de finales de 2021.

Desde mediados de mayo, la flexibilización de las restricciones de movilidad y la apertura de negocios han favorecido una intensa recuperación económica.

Además, el notable impulso fiscal en España y Castilla y León, así como los ambiciosos anuncios de política a nivel europeo y el impulso al crédito refuerzan las expectativas de recuperación en los próximos trimestres. En Castilla y León destaca el pacto de reconstrucción, un plan de 780 millones de euros del Plan Social y 250 millones de euros para Sanidad.

Año 2021

En este contexto, BBVA Research prevé que el PIB castellano y leonés crezca un 6% en 2021, lo que sería insuficiente para recuperar el nivel de actividad previo a la crisis de la COVID-19. Hacia finales del próximo año, la economía castellano y leonesa podría encontrarse aún un 3,5 por ciento por debajo del nivel de actividad observado al cierre de 2019. No obstante, la incertidumbre todavía es elevada y la mayor parte de los riesgos siguen poniendo un sesgo a la baja sobre las previsiones.

Sin embargo, para impulsar la capacidad de crecimiento será necesaria la consolidación de algunas políticas a nivel europeo, y de la construcción de consensos a nivel nacional. Impacto heterogéneo de la crisis en el mercado laboral castellano y leonés.

Según las previsiones de BBVA Research, el empleo podría caer en 2020 un 3,4 por ciento. En 2021, el crecimiento podría situarse en el 0,6%. Con todo, en Castilla y León se podrían perder 27.500 puestos de trabajo en el bienio 2020-2021, lo que supone un aumento de la tasa de paro de 1,8 puntos porcentuales, hasta situarse cerca del 13,4 por ciento en promedio en 2021. El impacto de la crisis ha sido significativo, aunque heterogéneo y con algunas diferencias respecto a 2008. Por edades, en la actual crisis los mayores de 35 años representan más de la mitad de las personas que han perdido su empleo frente a una quinta parte en la anterior crisis.

No obstante, como en 2008, la caída en el empleo continúa siendo mayor entre los jóvenes. Por sectores, aunque la hostelería tiene un menor peso en la región, la especialización industrial en sectores con menor uso del teletrabajo incide negativamente en su empleo regional. Desde el punto de vista territorial, hasta junio los datos de afiliación a la Seguridad Social mostraban un impacto mayor en Palencia, Burgos y Salamanca. Factores de incertidumbre.

En un entorno de elevada incertidumbre, los riesgos son importantes aunque a la baja. La principal limitación a la recuperación radica en la evolución de la pandemia y la efectividad de las medidas tomadas para limitar el contagio, lo que cobra aún más relevancia con los recientes rebrotes en Valladolid o Salamanca, que obligan a peticiones de reducción de la movilidad y la actividad.

Por tanto, es prioritario mejorar la capacidad del sistema sanitario para enfrentar posibles rebrotes, desarrollar medicamentos efectivos en el tratamiento y una vacuna que elimine definitivamente el riesgo de contagio. Asimismo, la incertidumbre está limitando el gasto de las familias, que se ha desacelerado con cada fase de desescalada. Aunque la gente ha vuelto a consumir en entornos sociales, el gasto en restaurantes, ocio o alojamiento se mantiene todavía por debajo de los niveles observados hace un año.