Igea: “Nos quedan al menos otros seis meses de tensión máxima contra la Covid”

El vicepresidente recuerda a los que han pasado un confinamiento de dos semanas que no se relajen “porque el virus sigue ahí”

Han pasado ya casi siete meses desde que la Covid irrumpiera en nuestras vidas para cambiarlas de forma radical, al menos hasta que haya una vacuna. Un tiempo en el que la enfermedad no ha dado apenas tregua a Castilla y León, que ha vivido, vive y, según el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, vivirá en «máxima tensión» al menos otros seis meses más luchando contra un virus que ayer jueves volvía a dejar diez fallecidos y más de 900 nuevos contagios.

Igea aseguraba que cada día que pasa siguen aumentando los casos y ponía el foco en las reuniones familiares y en el ocio pero también en las personas que ya han estado confinadas, que tienden a relajarse. «Uno no puede pensar después de haber pasado dos semanas de cuarentena en su casa que ya está todo hecho cuando no es así», advertía el vicepresidente, preocupado por que este mensaje de relajación pueda calar entre la gente.

De hecho, el también portavoz de la Junta anunciaba que va a pedir a los juzgados órdenes de confinamiento para más de 80 salmantinos que se han saltado el aislamiento sanitario en sus casas por ser casos positivos o sospechosos de estar infectados.

“No vamos a permitir que se eche a perder todo el trabajo de control de la pandemia por la irresponsabilidad de quienes no entienden lo que nos estamos jugando”, sentenciaba, contundente, Francisco Igea, quien ponía como ejemplo a seguir al Ayuntamiento de Salamanca por su esfuerzo, dedicación y buen hacer la hora de controlar a las personas que deben guardar aislamiento en sus casas.

Precisamente por esta y otras cuestiones, la Junta ha lanzado la campaña de concienciación en la que se apoyan en una Unidad de Críticos (UCI) y el inquietante sonido de fondo de un respirador que mantiene con vida a una joven de 33 años de nombre Alejandra, con el objetivo de alertar de las consecuencias de incumplir las medidas de restricción contra la Covid que se aplican en la Comunidad y de hacer ver que este coronavirus ataca también con virulencia a los jóvenes .

Un colectivo al que también se ha dirigido este jueves la consejera de Sanidad, Verónica Casado, en vísperas de que arranque un nuevo curso de universitario en Castilla y León, para pedirles su apoyo y colaboración, además de que sean responsables y eviten las tradicionales fiestas universitarias que se suelen celebrar de forma multitudinaria durante cada inicio de curso.

"No hay madrileñofobia”

Por otro lado, preguntado por la posibilidad de que ante el aumento de las zonas confinadas en la Comunidad de Madrid y de las medidas de restricción para contener al virus establecidas en nuestra región vecina pueda producirse de nuevo una emigración de madrileños a segundas residencias en sus lugares de origen o de disfrute en Castilla y León como ya ocurriera durante el estado de alarma, el vicepresidente aseguraba que esta opción no se descarta “porque ya la hemos vivido y por ello estamos expuestos a ese mismo riesgo otra vez”, pero confiaba en la eficacia en el control de la movilidad. En este sentido, negaba que en esta Comunidad haya “madrileñofobia” ya que ocurre lo mismo con otras zonas con las que comparten frontera como La Rioja, Aragón y País Vasco, donde también hay una incidencia importante de la Covid.

Carta sin respuesta del ministro Ábalos

Asimismo, Igea reconocía que aún no ha recibido respuesta por parte del ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, a la carta que la Junta envió hace unos días para solicitar un mayor control de las medidas de prevención de contagios en el AVE que une esta Comunidad con Madrid. En la misiva se instaba, entre otras medidas, a abrir la posibilidad de que la venta telemática de billetes incluya un algoritmo que impida una ocupación superior al 50 por ciento y que determine también la ubicación de los usuarios, para evitar que se sienten unos enfrente de otros, además de prohibir la ingesta de comida en trayectos de corta y media distancia y que haya gel hidroalcohólico en todos los vagones.