El acusado de dar una paliza mortal a su expareja en Burgos se sienta este lunes en el banquillo

El hombre se enfrenta a una pena de entre 22 y 25 años que solicitan la Fiscalía y la acusación particular, respectivamente

La Audiencia provincial de Burgos inicia este lunes la vista oral con Jurado Popular contra un hombre de 36 años acusado de dar una paliza en plena calle a su expareja, que murió después en el hospital como consecuencia de los golpes recibidos.

La mujer había interpuesto tres denuncias anteriores por malos tratos contra el hombre de 36 años que ahora se sienta en el banquillo de los acusados, de origen colombiano pero nacionalizado español, que tenía en vigor una orden de alejamiento de la víctima, de 34 años.

La Acusación particular pide para el acusado 25 años de cárcel por asesinato con alevosía, dos por violencia habitual y uno por quebrantar la orden de alejamiento que tenía impuesta cuando sucedieron los hechos.

Por su parte, la Fiscalía reduce la pena por asesinato a 22 años de cárcel y mantiene las mismas peticiones de condena por los otros dos delitos considerados por la acusación particular.

Ambas acusaciones piden también que el acusado indemnice a los familiares de la víctima con cantidades que van desde los 150.000 a los 180.000 euros. Según el escrito de acusación de la Fiscalía, el mantuvo una relación con la mujer asesinada desde 2015 y desarrolló una conducta “de carácter celotípico y violento”, ejerciendo control sobre la víctima, a la que golpeó en varias ocasiones.

Una de esas agresiones se produjo en octubre de 2017, cuando la Policía Nacional localizó a la víctima con la cara ensangrentada y desorientada, por lo que la trasladaron al Hospital Universitario de Burgos. En esa ocasión, la víctima interpuso una denuncia contra su expareja pero no llegó a ratificarla.

En marzo de 2018, la víctima interpuso una segunda denuncia que dio lugar a una sentencia condenatoria por delito de maltrato y orden de protección para la víctima. El hombre tenía también pendiente una requisitoria de búsqueda y detención desde el pasado 6 de abril por el quebrantamiento de la orden de protección para la víctima formulada tras la anterior denuncia.

embargo, y según señala el escrito de la Fiscalía, el acusado no dejó de telefonear a Silvia, llegando a tener incluso contacto personal en varias ocasiones antes del día 29 de abril de 2018, cuando se produjo la agresión que acabó con su vida en plena calle, frente a un bar del barrio de Gamonal.